revista prensa energetica octubre noviembre 2008

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QUIEN ES QUIEN EN YACIMIENTOS ARGENTINOS

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  • Ao 5 Nmero 5 Octubre/Noviembre de 2008 Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

    Yacimientos Argentinos:QUIEN ES QUIEN

    Informe especial sobre los yacimientos de petrleo y gas ms importantes de la Argentina. Mapa descriptivo con las inversiones, produccin y reservas por ope-rador y rea, caractersticas geolgicas y resea histrica.

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  • 4STAF

    F Editor responsable y Direccin periodstica:Daniel Barneda ([email protected])Gerencia Comercial:Gastn Salip (p[email protected])Diseo y Diagramacin: Do-k producciones 0116-556-8761 Fotografa: Fernando Serani.

    Editado en Buenos Aires, Repblica Argentina.Miralla 626- PB 4, (CP 1440), telefax: 4644- 4311, 15-5463-8782. Registro de la propiedad intelectual en trmite.Las notas firmadas no necesariamente reflejan la opinin del editor.

    Prohibida su reproduccin parcial o total (Ley 11.723) Copyright PE.Prensa Energtica es una publicacinde V&B Prensa y Comunicacin.e-mail: [email protected],

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    EDITORIAL

    Sobran ideaS?

    Todos parecen dar por hecho que aumentos en la in-versin exploratoria nos devolveran los grandes y fre-cuentes descubrimientos del pasado, negando hechos naturales y conocidos sobre la maduracin exploratoria de las Cuencas, y el carcter no renovable y finito del recurso. Lo mismo puede decirse, lamentablemente, de varios supuestos expertos e instituciones privadas que de tanto en tanto emiten opiniones generalizadoras, e invariablemente con un bajo nivel de conocimiento y res-paldo tcnicos. Suelen ser economistas, abogados, etcnunca gelogos. La definicin de un ex petrolero es tan contundente como real. En los yacimientos maduros argentinos no necesaria-mente la tecnologa debe ser innovadora, puede que la misma sea convencional, pero la aplicacin sea nove-dosa. Productos y sistemas de control de agua: pueden impactar fuertemente en estos yacimientos. Existen tec-nologas no convencionales aplicadas al flujo en medios porosos que rompen paradigmas respecto al movimiento de los fluidos, por lo que en principio cuesta aceptarlas. En ciertos casos las tecnologas convencionales en uso siguen siendo efectivas si algunas metodologas y pre-conceptos de trabajo son flexibilizados. La importancia del trabajo conjunto de la compaa operadora y de ser-vicio es clave. Canad es un ejemplo de pas donde mu-chas soluciones tecnolgicas aptas para sus necesidades surgieron de la iniciativa privada entre operadoras y em-presas de servicios pequeas, con apoyo del Estado. A veces la oferta de soluciones tecnolgicas preestableci-das condiciona a recorrer el proceso no adecuado, acep-tar lo existente, pero no lo que realmente se necesita.Por otro lado, tambin ser importante tener Recursos Humanos con experiencia, equipos capaces de romper paradigmas metodolgicos. En estos campos por ser muy desarrollados, es de suponer que todo se conoce y/o se ha experimentado. Se necesitan equipos tcnicos con experiencia aunque no necesariamente en el Yaci-miento. De algo deberamos estar seguros a esta altura: la existencia de compaas de menor tamao y estruc-tura, facilitara a su vez la reactivacin de campos ma-duros y/o marginales que hoy se encuentran en la cola del portfolio de las empresas grandes.

    SUMARIO

    Nota de tapaFuturo energticoEscenarios posibles (Por Eduardo Bobillo)

    YacimiEntos argEntinos

    informE EspEcial

    tribuna abiErta

    Es necesario abandonar la poltica de avestruz(Por Jorge Lapea)

    EfEmridEs

    lEading casEbarrick y el primer generador elico

    imagEn Y EstratEgia

    EvEntosro oil & gas 2008

    El dilema sobre el futuro de la exploracin en argentina sigue tan

    latente como en los ltimos 10 aos.

    Casos: aguarage, loma la lata y chihuido de la sierra ne-

    gra, pampa del castillo la guitarra y magallanes, El sonseado,

    area centro Este, proyecto Hlix E2 y aurora, area Entre lomas,

    puesto Hernandez, cerro dragn y acambuco.

    crecimiento econmico vs calentamiento global(Por Price Waterhouse Coopers)

    escribe: gabriel E. soifer , socio director de la industria de Ener-

    ga en Kpmg en argentina

    un panorama del futuro inmediato del upstream desde la regulacin(Por Laura Giumelli)

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  • 6Si analizamos la evolucin del consumo final de cada sector socio-econmico, veremos que medido en

    trminos de consumo por unidad de PBI (lo que se denomina inten-sidad energtica) o de consumo por habitante (en el caso del residencial y del comercial y pblico), mues-tra en todos los casos una tenden-

    cia creciente de largo plazo (desde 1970, por lo menos).

    Esto no quiere decir que tenga-mos un consumo exorbitante, ya que nuestro consumo por habitante actual es similar al de pases como Chile o Mxico, pero s evidencia que a menos que se acte para evi-tarlo, es esperable que el consumo final siga creciendo tanto o ms que

    nuestra economa.Si nos referimos a las fuentes de

    donde nos abastecemos, Argentina tiene una matriz excesivamente vol-cada hacia el gas natural en parti-cular (51%) slo superada por Ru-sia (principal productor mundial) y hacia los hidrocarburos en general (84%) donde somos comparables a Medio Oriente u otros grandes pro-

    Futuro energtico: escenarios posibles

    Nuestro pas muestra una demanda creciente de energa por unidad de producto y una excesiva dependencia de los hidrocarburos, cuyas reservas y produccin vienen declinando. An con un crecimiento econ-mico moderado, una atenuacin de la intensidad energtica y un importante esfuerzo productivo, el creciente desequilibrio de oferta y demanda puede implicar un balance externo negativo de hidrocarburos, de magnitud preocupante en el largo plazo. Si bien -tanto por este motivo como por cuestiones ambientales- resulta clave pro-mover el uso racional de la energa, no hay solucin nica al problema. Ser necesario actuar simultneamente y de manera sostenida sobre el consumo de energa, la produccin de hidrocarburos y la incorporacin de fuentes alternativas.

    Nota de tapa

    Por Eduardo Bobillo(*)

  • 7ductores.Tambin es sabido que nuestra

    produccin de hidrocarburos no es floreciente. La produccin de gas se mantiene en los mismos niveles des-de hace 5 aos, mientras la relacin entre reservas comprobadas y pro-duccin declina permanentemente, y est hoy en poco ms de 8 aos.

    La produccin de petrleo cae desde hace 10 aos, pese a lo cual la relacin reservas/ produccin se mantiene en igual nivel (10 aos) desde hace casi 20 aos. La produc-cin de hidrocarburos por pozo, mientras tanto, viene disminuyen-do desde hace 8 aos.

    El futuro probable que confi-gura el escenario base de nuestro ejercicio, se basa en un supuesto de crecimiento econmico optimis-ta pero moderado, que se expresa en una tasa de crecimiento anual 2008/2025 del 1.6% para el PBI per Cpita, que representa 2.5% para el PBI total.

    La tasa de crecimiento media de nuestro PBI per cpita 1900/2005 para perodos de 20 aos fue de 0.8%, de modo que estamos to-mando el doble. La mxima fue del 1.96% en 1917/37. Con estas tasas y debido a lo realizado desde el 2003, estaramos alcanzando tasas veinte-ales superiores a ese 1.96% (de 2 hasta 3.3%aa) desde el 2008 hasta el 2025.

    Pese a nuestra moderada proyec-cin del consumo, una considerable incorporacin de energa hidrulica y nuclear y nuestra optimista pro-

    yeccin de la produccin de hidro-carburos, el balance entre demanda y oferta interna resultante muestra un balance crecientemente negati-vo.

    El grfico 1 exhibe las consecuen-cias de esa evolucin con dficit cre-ciente, en el campo de los hidrocar-buros, donde se manifiesta con ms fuerza. A la izquierda comparamos el balance fsico de hidrocarburos observado en el ao 2005, con el proyectado para el 2025. Como se ve, en ese ao la importacin de hi-drocarburos estara alcanzando un nivel comparable a la totalidad del consumo actual.

    A la derecha valorizamos las im-portaciones y exportaciones de cada uno de esos aos, a los precios uni-tarios reales (CIF y FOB) registra-dos durante el 2007, cuando el WTI no llegaba a 90 US$/barril

    Como se ve, en el 2025 el sal-do negativo superara los 21,000 MMUS$.

    La cifra no debe sorprendernos porque Chile, con slo 15 millones de habitantes, tuvo que importar 10,500 Millones de US$ de combus-tibles en el 2007.

    Pero para adquirir una idea ca-bal de la magnitud de este nmero, el saldo de la balanza comercial de Argentina en el ao 2002, el ms alto de los ltimos 100 aos, fue de 16,600 MMUS$.

    Y todo esto en un mundo donde probablemente la escasez energti-ca ser general y el precio del petr-leo mayor.

    Si analizamos todo el perodo 2008/25, el total de saldos negati-vos acumulados de esta balanza su-mara 160 mil millones de US$, es decir la deuda externa de Argentina cuando camos en default.

    Dicho as el nmero suena algo tremendista, pero lo consideramos una referencia til para jugar con los modelos y medir de manera r-pida y sencilla el efecto econmico de escenarios alternativos, de otros futuros posibles.

    Una alternativa sera la de in-crementar nuestra produccin de hidrocarburos, para lo cual se ha medido separadamente el efecto de ampliar la produccin de gas, la de

    BALANCE DE HIDROCARBUROS (106 tep) EXPORTACION E IMPORTACION (109 US$ a Precios 2007)

    6376

    62

    45

    12821

    3

    10Exportacin

    Consumo Local

    Importacin

    Produccin

    7.5

    4.4

    -1.1

    -24.4

    6.4

    -20.1

    2005 Real 2025 Proy.

    Exportacin a Precio FOB

    Importacin a Costo CIF

    Saldo Neto200 202graf1

    INCREMENTANDO LA PRODUCCION DE:GAS NATURAL PETROLEO TOTAL HIDROCARBUROS

    10 Millones m3/da de Gas Natural equivalen aproximadamente a 3 Mill