ofernandez - el contenido sensacion percepcion

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CRÍTICA, Revista Hispanoamericana de Filosofía. Vol. 40, No. 120 (diciembre 2008): 37–65 CONTENIDO, SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN OLGA FERNÁNDEZ PRAT Departamento de Filosofía Facultad de Filosofía y Letras Universitat Autònoma de Barcelona [email protected] RESUMEN: Este artículo pretende clarificar la relación entre los aspectos sensoriales de la percepción y el aspecto “demostrativo” sobre el que han llamado la atención autores como Evans y McDowell. Tras introducir un análisis husserliano en espí- ritu de los modos de presentación demostrativo-perceptuales, y con base en una versión de la teoría de los datos sensoriales —sin los defectos que la han hecho impopular recientemente entre los filósofos— se proponen correspondencias entre la “fase sensorial” y la “fase demostrativo-conceptual” de la percepción, caracterizadas, respectivamente por su contenido no conceptual y conceptual. El punto crucial de la relación entre ambos se explica entonces apelando a cierta operación sintética. Final- mente, se intenta mostrar que esta propuesta es más satisfactoria que la propuesta alternativa existente, debida a John Campbell. PALABRAS CLAVE: datos sensoriales, modos de presentación, contenido demostra- tivo SUMMARY: This paper aims at clarifying the relationship between the sensory as- pects and the “demonstrative” aspect of perception that has attracted the interest of philosophers like Evans and McDowell. On the basis of a broadly Husserlian analysis of perceptual demonstrative modes of presentation, on the one hand and, a recent version of the sense-data theory of perception on the other —without the drawbacks that have tended to render that theory impopular among philosophers— correspon- dences between the “sensory phase” and the “demonstrative and conceptual phase” of perception are proposed, once those “phases” have been characterized, respec- tively, by non-conceptual and conceptual contents. The key point of the relationship between these is then explained by appealing to a certain synthetic operation. Fi- nally, an attempt is made to show that this is a more satisfactory proposal than the alternative by John Campbell. KEY WORDS: sense data, modes of presentation, demonstrative content Cuando percibimos un objeto en una ocasión cotidiana en que ese objeto nos concierne (justo vemos que un libro que buscábamos está sobre la mesa, pongamos por ejemplo), ese objeto se nos hace pre- sente de un modo especial, de un modo que, de momento, sólo acer- tamos a expresar demostrativamente (“Ése es el libro que buscaba”). Este, denominémoslo así, “aspecto demostrativo” de la percepción ha llamado recientemente la atención de un buen número de destacados filósofos en la tradición analítica (Evans, Searle, McDowell, Burge, Brewer y Campbell, entre otros). Sin embargo, fue en la tradición

Author: adrybueno

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  • CRTICA, Revista Hispanoamericana de Filosofa. Vol. 40, No. 120 (diciembre 2008): 3765

    CONTENIDO, SENSACIN Y PERCEPCIN

    OLGA FERNNDEZ PRATDepartamento de Filosofa

    Facultad de Filosofa y LetrasUniversitat Autnoma de Barcelona

    [email protected]

    RESUMEN: Este artculo pretende clarificar la relacin entre los aspectos sensorialesde la percepcin y el aspecto demostrativo sobre el que han llamado la atencinautores como Evans y McDowell. Tras introducir un anlisis husserliano en esp-ritu de los modos de presentacin demostrativo-perceptuales, y con base en unaversin de la teora de los datos sensoriales sin los defectos que la han hechoimpopular recientemente entre los filsofos se proponen correspondencias entre lafase sensorial y la fase demostrativo-conceptual de la percepcin, caracterizadas,respectivamente por su contenido no conceptual y conceptual. El punto crucial de larelacin entre ambos se explica entonces apelando a cierta operacin sinttica. Final-mente, se intenta mostrar que esta propuesta es ms satisfactoria que la propuestaalternativa existente, debida a John Campbell.

    PALABRAS CLAVE: datos sensoriales, modos de presentacin, contenido demostra-tivo

    SUMMARY: This paper aims at clarifying the relationship between the sensory as-pects and the demonstrative aspect of perception that has attracted the interest ofphilosophers like Evans and McDowell. On the basis of a broadly Husserlian analysisof perceptual demonstrative modes of presentation, on the one hand and, a recentversion of the sense-data theory of perception on the other without the drawbacksthat have tended to render that theory impopular among philosophers correspon-dences between the sensory phase and the demonstrative and conceptual phaseof perception are proposed, once those phases have been characterized, respec-tively, by non-conceptual and conceptual contents. The key point of the relationshipbetween these is then explained by appealing to a certain synthetic operation. Fi-nally, an attempt is made to show that this is a more satisfactory proposal than thealternative by John Campbell.

    KEY WORDS: sense data, modes of presentation, demonstrative content

    Cuando percibimos un objeto en una ocasin cotidiana en que eseobjeto nos concierne (justo vemos que un libro que buscbamos estsobre la mesa, pongamos por ejemplo), ese objeto se nos hace pre-sente de un modo especial, de un modo que, de momento, slo acer-tamos a expresar demostrativamente (se es el libro que buscaba).Este, denominmoslo as, aspecto demostrativo de la percepcin hallamado recientemente la atencin de un buen nmero de destacadosfilsofos en la tradicin analtica (Evans, Searle, McDowell, Burge,Brewer y Campbell, entre otros). Sin embargo, fue en la tradicin

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    fenomenolgica, y muy especialmente en Husserl, donde primero sellam la atencin sobre el mismo y donde primero se intent suelaboracin terica. El primer objetivo del presente trabajo es, jus-tamente, exponer de forma breve el tratamiento husserliano de estacuestin. Como se ver, esta perspectiva conduce de un modo naturala abordar el problema de la relacin entre sensacin y percepcin y,dentro de esta problemtica general, el tema ms especfico de larelacin entre el contenido no conceptual y el contenido conceptualde la percepcin. El propsito principal de este trabajo es contribuira explicar esta relacin, para lo cual habrn de especificarse previa-mente los dos trminos de la misma.

    La seccin 1 se dedica a explicar el mencionado aspecto demos-trativo en el contexto de la teora husserliana de la percepcin, elcual, como se ver, presenta un inters no meramente histrico yfacilita la identificacin de los problemas que hace falta resolver.En la seccin 2 se expone un anlisis de los modos de presentacindemostrativo-perceptuales que, por las razones que all se apuntarn,es, segn creo, husserliano en espritu, pero se diferencia de otrosanlisis en la misma lnea, como los de Searle y Woodruf Smith, sobrelos que ofrece ventajas. Husserl distingui en un estado perceptual1

    un componente cercano digmoslo de momento vagamente a losdatos sensoriales postulados por las teoras empiristas, por lo quesurge la cuestin de la relacin entre ese componente y el carcterdemostrativo de la percepcin, cuestin sobre la que el propio Hus-serl ( pace Fllesdal 1976) no ofreci una solucin adecuada. Puesbien, justamente es una versin reciente de una teora de los datossensoriales la que se toma como uno de los trminos contenido noconceptual de la relacin que se pretende explicar, y la seccin 3se dedica a presentar esa versin y mostrar sus ventajas con respectoa teoras de los datos sensoriales ms tradicionales. En la seccin 4 seargumenta brevemente que, supuesta esa versin de la teora, los da-tos sensoriales pueden considerarse, efectivamente, como contenidosno conceptuales, y se plantea el problema especfico de la relacinentre sensacin y percepcin sobre el cual aqu se intenta dar unasolucin como el problema de especificar, en el marco del anlisisde la percepcin, la correspondencia entre dos tipos diferentes decontenido, el contenido no conceptual, representado por los datos

    1 Utilizo el trmino perceptual para referirme no slo a casos genuinos depercepcin (percepcin exitosa), sino tambin a casos en que se generan ilusioneso alucinaciones, dado que la expresin estado de percepcin probablemente seinterpretara como aplicable slo a los primeros.

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    sensoriales, y el contenido conceptual, representado por los modosde presentacin demostrativo-perceptuales y/o los juicios de los questos forman parte. Dirigida a la solucin del problema as precisado,se una propuesta basada en cierta nocin de sntesis de los elementosde los datos sensoriales y en la nocin de atencin. En la ltimaseccin se critica una propuesta reciente debida a John Campbellque quiz superficialmente podra considerarse similar a la aqu pro-pugnada. Se muestran los rasgos que diferencian a ambas propuestasy se argumenta en detalle que el intrincado argumento con el queCampbell pretende salvar el principal escollo de su propuesta resultabasarse, en ltimo trmino, en un uso equvoco del trmino justifi-cacin. Finalmente se formulan algunas consideraciones adicionalesa favor de la propuesta aqu propugnada.

    1 . El carcter demostrativo de la percepcin en el contexto de lateora husserliana

    En los ltimos aos, diversos autores de la tradicin analtica haninsistido en que la percepcin tiene, al menos frecuentemente, uncarcter demostrativo y han tratado de proporcionar una explicacinfilosfica de en qu consiste ese rasgo central de la percepcin. Sinembargo, Husserl, el fundador de la corriente fenomenolgica, se ha-ba anticipado a identificar dicho rasgo, el cual se pone especialmentede relieve de manera en general independiente de los autores aludi-dos de la tradicin analtica en intrpretes relativamente recientescomo D.W. Smith, I. Miller y J. Lad (cfr. Smith 1984 y Miller 1984).2

    Segn Husserl, el aspecto demostrativo caracteriza todos los esta-dos de percepcin de objetos particulares. Consideremos, por ejem-plo, una experiencia perceptual que quiz pudiramos vernos incli-nados a describir mediante el enunciado Veo un pjaro negro. Deacuerdo con lo dicho, una manera ms reveladora de describir laexperiencia en cuestin desde una perspectiva husserliana la propor-cionara el enunciado Veo eso como un pjaro negro (cfr. Smith

    2 En las Investigaciones Husserl present un anlisis del significado y la referen-cia de los nombres propios y los pronombres demostrativos que difiere radicalmentedel modelo descriptivista fregeano (cfr. Investigaciones lgicas, I, 26, y VI, 15; en adelante LI) y coincide con el punto de vista ampliamente compartido enla actualidad desde los trabajos de Kripke sobre los primeros y Kaplan sobre lossegundos en sostener que ambos tipos de expresiones refieren directamente, noa travs de propiedades que el referente posea de modo nico. Lo distintivo deHusserl es que sus reflexiones sobre la relacin entre esa perspectiva semntica y elcontenido intencional de los estados mentales se inscriben en una teora general dela intencionalidad (vase Smith 1984).

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    y McIntyre 1982, p. 214). Con esto se pretende poner de manifiestoque, para Husserl, un estado perceptual (un acto de percepcin enla terminologa husserliana) nos pone en una relacin de inmedia-tez o contacto directo (acquaintance, en la conocida terminologarusselliana) con un objeto. Sin embargo, incluso los enunciados delsegundo tipo estn, por decirlo as, a un grado de distancia de laexperiencia perceptual. Lo que un enunciado as intenta describir es,en realidad, el juicio de percepcin que podramos hacer sobre labase de la experiencia perceptual, no propiamente esta experiencia.En efecto, Husserl considera y rechaza la posibilidad de que unaexpresin demostrativa utilizada en un contexto de percepcin sirvasimplemente para expresar lingsticamente el contenido (o parte delcontenido) de la experiencia perceptual misma (LI VI, 34).3

    De acuerdo con la concepcin husserliana, el aspecto demostrati-vo del contenido de la experiencia perceptual debe explicarse inde-pendientemente de la explicacin del significado de las expresionesdemostrativas, aunque no sea cierta la inversa. Con esto nos enfren-tamos a la siguiente pregunta: cmo articular tericamente aquelloen lo que consiste la inmediatez de nuestro rapport con el objeto?

    Para explicar lo que pueda haber en Husserl de respuesta a estapregunta necesitamos recordar que, para l, todo estado (acto) in-tencional tiene hablando pretericamente la caracterstica de sercomo si estuviese dirigido a un objeto, y que Husserl explica terica-mente esta caracterstica como la posesin, por parte del acto, de unnoema, nocin que podemos considerar, en cierto modo, como unageneralizacin al dominio de los estados mentales intencionalesde la nocin fregeana de sentido.4 Ahora bien, hay en la concep-cin de los noemata por parte de Husserl un aspecto que los dife-rencia decisivamente de los sentidos en la concepcin estrictamentefregeana de los mismos (por contraposicin a algunas concepcionesneofregeanas) y que se pone de manifiesto especialmente en rela-cin con las experiencias perceptuales. Un noema (en particular, elnoema correspondiente a una experiencia perceptual, que es lo queaqu nos interesa) tiene dos componentes; uno, podramos decir, esun componente descriptivo; al otro Husserl lo denomina un X.

    3 La razn que Husserl da al respecto es que la percepcin es un acto quedetermina pero no contiene significado (LI, VI, 5). Contra Smith y McIntyrepienso que Husserl seala aqu el camino correcto: la relacin entre contenido mentaldemostrativo y contenido semntico no es directa.

    4 Segn la corriente interpretativa iniciada por Fllesdal (1969) y desarrolladapor l mismo y por autores como Dreyfus, McIntyre, Smith y Miller (cfr. Smith yMcIntyre 1982, y los ensayos de Dreyfus y Miller incluidos en Dreyfus 1982).

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    Con esta denominacin, Husserl pretende aludir al componente en elnoema que corresponde al carcter singular de la manera en que secapta el objeto. Est claro que este rasgo de un noema, aunque sirvepara diferenciar un noema de un contenido puramente descriptivo,no caracteriza completamente el contenido demostrativo de un estadoperceptual, ya que ese rasgo se encuentra tambin en otros tipos denoemata.5

    A esta fuente de incompletud en la teora husserliana de la per-cepcin hay que sumar las derivadas de otros aspectos distintivosde la misma. As, Husserl sostiene que en la percepcin intervienendecisivamente las sensaciones. Ahora bien, Husserl rechaza una con-cepcin intencional o representacional de las sensaciones y la ideade una conexin inferencial entre sensaciones y percepcin de ob-jetos y propiedades, rasgo este ltimo que diferencia su concepcindecisivamente de la posicin empirista. En efecto, segn Husserl, elpaso de la sensacin a la percepcin no es de naturaleza inferencial,sino, segn parece, interpretativa: la percepcin de un objeto o desus propiedades sensibles requiere la apercepcin (Auffassung),caracterizada por un sentido (Auffassungssinn). En la versin deIdeas, este sentido lo proporciona precisamente el noema del acto, omejor, se identifica con este noema. Ahora bien, un noema es un tipode entidad abstracta y por lo tanto atemporal, de modo que no formaparte de la corriente de conciencia. Pero en un acto especfico depercepcin (un fragmento de esa corriente), al noema perceptual deque se trate le corresponde una fase notica del acto. As, expresadoen los trminos de la teora de Ideas, un acto de percepcin, y, enparticular, un acto de percepcin de un objeto singular, tiene dosfases, una puramente sensorial,6 que para Husserl no es intencionalen absoluto, y otra notica, en la cual el noema correspondiente dacuenta del carcter intencional especfico del acto.

    En adelante vamos a servirnos del planteamiento husserliano paranuestros propsitos. A tal fin hay que observar que el trmino faseque aparece en los trminos fase sensorial y fase notica sugiere

    5 Esta deficiencia ha sido reconocida entre los intrpretes de Husserl. Vase Smithy McIntyre 1982 (cap. IV, 3.4, y en especial la p. 218).

    6 En las Investigaciones lgicas, Husserl habla del papel que en la percepcindesempean las sensaciones (Empfindungen) (cfr., por ejemplo, entre otros muchospasajes, vol. II, parte I, pp. 7576, 128, 129, 194195, 197 de la edicin originalcuya paginacin se reproduce en la edicin crtica de la serie Husserliana). En Ideasintroduce el trmino griego hyle (literalmente materia, pero ms conspicuamentetraducido como material sensorial) y habla de una fase hyltica, que algunosautores denominan tambin fase sensorial.

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    un orden de sucesin temporal: cuando acaba la primeramente nom-brada, comienza la segunda. Sin embargo, probablemente Husserl nopretenda sostener que las fases fueran sucesivas y, en todo caso,al utilizar en adelante esa terminologa husserliana, no es mi inten-cin presuponer o postular tal estructura temporal, ya que parecerazonable pensar que las dos fases se solapan temporalmente. Seestablece as de un modo natural un marco en el que se desprendendel problema general de la relacin entre sensacin y percepcin lostres problemas ms concretos siguientes:

    1. Cmo hemos de caracterizar el componente distintivamentedemostrativo del contenido de un estado perceptual?

    2. Cmo se ha de caracterizar la fase sensorial de un acto depercepcin?

    3. Cmo caracterizar exactamente la relacin entre la fase senso-rial de tales estados y el contenido demostrativo (en trminoshusserlianos: entre la fase sensorial y la fase notica, atendiendoal carcter demostrativo de esos estados)?

    En lo que sigue abordaremos estos tres problemas, en el orden enque se han formulado. Como veremos, el objetivo principal de estetrabajo es presentar una solucin parcial del tercero de ellos tomandocomo base propuestas concretas de solucin a los dos primeros.

    2 . Modos de presentacin demostrativo-perceptuales de objetos

    Si caracterizamos de modo amplio el enfoque husserliano acerca dela percepcin con la tesis de que hay un componente del contenidointencional que debe dar cuenta del carcter demostrativo preteor-ticamente o preanalticamente reconocido en ella, destacan en especialdos teoras husserlianas en este amplio sentido: la de John Searle yla de David Woodruff Smith. Las dos teoras tienen en comn elque introducen en el contenido mismo un elemento contextual, y enambos casos este elemento consiste en la relacin causal del objetopercibido con el perceptor (o tiene mucho que ver con ella). Tambinen ambos casos interviene de algn modo el carcter sensorial delverse causalmente afectado por el objeto.

    Segn la teora de Smith desarrollada explcitamente en relacincon la perspectiva husserliana, el modo de presentacin del objetoes: como ante el perceptor, y afectndolo sensorialmente, en laocasin de percepcin (Smith 1984, p. 73). Debe entenderse que esta

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    condicin compleja forma parte del contenido del estado perceptual,es decir, una parte del contenido fenomenolgico de la percepcinprescribe un objeto ante el perceptor afectndolo sensorialmente enla ocasin de percepcin (p. 73).

    La cuestin, formulada en esos mismos trminos, es exactamentecmo esa parte del contenido prescribe el objeto como estando anteel perceptor y afectndolo causalmente. Expresar la condicin demanera cuantificacional es compatible con la caracterizacin que seacaba de dar: Hay uno y slo un objeto ante el perceptor afectndolosensorialmente. El problema es que, por supuesto, esta formulacinsera completamente inadecuada para caracterizar un componentedemostrativo. Smith atiende implcitamente al problema, rechazandouna interpretacin descriptiva de su condicin, pero creo que nohay nada en su caracterizacin positiva del modo de presentacindemostrativo que efectivamente elimine esa posibilidad, con lo queno puede afirmarse que ha determinado suficientemente el carctersingular del contenido demostrativo (cfr. Smith 1984, pp. 77 y 79).

    El problema descrito se soluciona en principio en la propuestade Searle al estar asegurado el carcter singular del contenido encuestin por el hecho de que, en la condicin de satisfaccin delcontenido del estado perceptual, se alude al episodio causal entre elobjeto y el perceptor de una manera muy particular. La condicinpuede enunciarse aproximadamente as: Hay un objeto y slo unoante m [ . . . ] y tal objeto causa esta experiencia (cfr. Searle 1983,pp. 4849). La especie de referencia demostrativa digmosloas que se hace a la propia experiencia perceptual cuyo contenidose est dando al especificar ese contenido hace que, prima facie, stetenga cierto carcter singular a pesar de la forma cuantificacionalgeneral en que se da.7

    Del modo indicado, segn el anlisis de Searle, a los estados oexperiencias perceptuales los caracteriza una suerte de reflexividad.Esto ha sido reconocido como un elemento en principio positivode la propuesta de Searle, pero se ha sealado al mismo tiempo lafalta de anlisis de esa especie de referencia que se hace a la propiaexperiencia; la propuesta de Searle estara as infradesarrollada (cfr.McDowell 1991, p. 217; Garca-Carpintero 1999, pp. 3738).

    Mi propia propuesta sigue la direccin sealada por Husserl poruna senda distinta de la de Smith o Searle, a saber, desarrollando la

    7 La cuestin se examina detenidamente en las dos primeras secciones de miartculo Fernndez Prat 2006.

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    idea de que la identificacin demostrativa de un objeto est vinculadacon la atencin al mismo.

    La idea de que la atencin al objeto es un elemento crucialmentevinculado al carcter demostrativo de la percepcin se debe a autorescomo Campbell, Brewer y Eilan (cfr. Campbell 1997, 1998 y 2002,Eilan 1998 y 2001, Brewer 1999). En la ltima seccin presentarbreve y crticamente la posicin de Campbell, el nico en que puedeencontrarse una propuesta especfica acerca de la relacin entre sen-sacin y percepcin, en particular con respecto a los tres problemasformulados al final de la primera seccin.

    Mi propuesta se basa en los siguientes principios:

    (i) La atencin a un objeto en la percepcin es episdica: hayepisodios, delimitados temporalmente, de atencin.

    (ii) El sujeto de la percepcin se apercibe del episodio de atencinen el que se encuentra.

    (iii) Los estados perceptuales que tienen contenido demostrativo sonestados en los que el sujeto atiende (perceptualmente) al objeto.

    (iv) El elemento contextual que debe incluirse en la caracterizacindel contenido demostrativo de la percepcin es, precisamente,el propio episodio de atencin involucrado.

    Creo que (i) es obviamente verdadero y que su verdad debe seras reconocida por cualquier anlisis de la nocin de atencin a unobjeto.8 El principio (iii) es la idea que tomo de las reflexiones deCampbell y Eilan. El principio (iv) constituye mi propia versin de laidea general de Smith y Searle de que es preciso incluir un elementocontextual en el propio contenido del estado perceptual, por decirloas. El elemento contextual no es, como en sus propuestas, la relacincausal con el objeto, sino el episodio de atencin al mismo. Porltimo, el principio (ii) es otro elemento original de mi propuesta.

    De acuerdo con estos principios, mi propuesta es que el contenidodemostrativo de un estado perceptual consiste esencialmente en queel modo en que el objeto se presenta en ese estado queda adecuada-mente especificado mediante la siguiente condicin:

    8Vase un anlisis completamente adecuado para los propsitos aqu planteadosen Peacocke 1998. Peacocke contrasta ah la atencin a un objeto con el tenerla atencin ocupada. Es la primera de estas dos nociones la que se utiliza en mipropuesta.

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    (MPD) (ser) atendido en este episodio de atencin.

    En principio, esta condicin puede considerarse como razonable-mente individuadora (el elemento singular) y tambin como epist-micamente accesible de algn modo al sujeto (como debe serlotodo modo de presentacin). La propuesta, claro est, necesita desa-rrollo y ulterior justificacin (p. ej., el ltimo punto mencionado,es decir, el principio (ii)), pero me siento exonerada de presentaraqu este desarrollo, pues razones de extensin aconsejan remitir ami presentacin en otro lugar (cfr. Fernndez Prat 2006).9

    3 . El problema de cmo caracterizar la fase sensorial

    La propuesta que voy a hacer para concretar la fase sensorial esuna versin de la teora de los datos sensoriales de la percepcin. Estmuy claro, sin embargo, que cualquier propuesta de este tipo pareceenfrentarse a dificultades formidables o incluso, segn muchos, insu-perables, de manera que explicar por qu es razonable pensar quela versin de la teora que adopto supera esas dificultades.10

    En las teoras tradicionales de los datos sensoriales se sostiene quela conciencia de stos constituye el fundamento del conocimientoemprico, lo que choca frontalmente con el hecho de que las formasclsicas de fundamentismo epistemolgico son rechazadas de maneraprcticamente unnime en la filosofa actual. Tambin el internismo

    9 En ese artculo se sostiene que el carcter singular del modo de presentacindemostrativo se refleja en una interpretacin referencial de una descripcin basadaen la condicin (MPD), lo que dio lugar a la objecin expresada en Grimaltos y Moya1996 de que un estado perceptual alucinatorio carecera entonces de contenido. Esteproblema no se plantea al reconocer dos tipos de contenido, como se hace en elpresente artculo. Sin embargo, en todo caso creo ahora que el carcter singular delmodo de presentacin demostrativo y la inmediatez del objeto percibido (cuandolo hay) quedan suficientemente reconocidos en una interpretacin atributiva de ladescripcin que incluye una referencia demostrativa al episodio de atencin, la cual,por supuesto, ha de ser explicada independientemente, como se hace en el artculomencionado, pp. 140 y ss.

    10Las dificultades comienzan en el propio Husserl, pues ste niega que la fasesensorial sea intencional, lo que significa dado el vnculo que para l tienenintencionalidad y conciencia que el perceptor no tiene, estrictamente, ningn tipode conciencia de esa fase. sta es la principal razn por la que la mayora de losintrpretes de Husserl rechazan el uso ocasional que hace el propio Husserl de laterminologa de los datos sensoriales, ya que este trmino de la tradicin empiristase suele asociar con la idea central de esa tradicin, a saber, que es precisamentede tales datos de lo que se tiene conciencia primariamente en la percepcin. As,los datos sensoriales constituyen en esa tradicin lo dado inmediatamente a laconciencia, y, como tal, el fundamento ltimo del conocimiento emprico.

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    acerca de lo mental con el que se suele asociar a las teoras de losdatos sensoriales las pone en una mala situacin en un contextofilosfico como el actual, dominado en buena parte por diversasformas de externismo acerca del contenido mental, a partir de lostrabajos clsicos de Kripke y Putnam en filosofa del lenguaje, y deBurge en filosofa de la mente.

    Segn un acuerdo prcticamente unnime en la actualidad, un ar-gumento a favor de una teora filosfica de la percepcin que postuledatos sensoriales no puede ser directo; en especial no puede basarseen el llamado principio fenomnico (si sensorialmente a un sujeto leparece que hay algo que posee una determinada propiedad sensorial,entonces hay algo de lo que se percata el sujeto que posee esa pro-piedad sensorial). En todo caso, el argumento habra de recurrir ala mejor explicacin; es decir, habra de explicarse por qu la teorade los datos sensoriales constituye en definitiva cuando todos loselementos se tienen en cuenta la mejor explicacin filosfica dis-ponible de la percepcin, lo que, en el clima filosfico actual, haceurgente indicar cmo puede esa doctrina escapar a las objeciones alfundamentismo epistemolgico empirista y a cualquier forma recha-zable de internismo con respecto al contenido de los estados mentales.

    Librarse de lo primero no es algo implausible en el contexto de ladiscusin epistemolgica actual. En efecto, una posicin de tipo dog-matista (cfr. Pryor 2000), defendida argumentativamente como unaopcin mejor que las restantes para replicar a los argumentos escpti-cos sobre el conocimiento del mundo externo, sostiene para el casoaqu pertinente que algunos juicios perceptuales estn legitimadospor el mero hecho de que el sujeto tiene determinadas sensaciones,pues dichas sensaciones son constitutivas de alguno de los conceptosque conforman los juicios en cuestin; es decir, por ejemplo, quienes capaz de hacer el juicio Esto es rojo posee el concepto de rojoy poseer dicho concepto requiere precisamente hacer, en condicionesnormales, dicho juicio al experimentar cierto tipo de sensacin cro-mtica (cfr. Peacocke 1992, p. 7). Esta posicin muestra as ciertaafinidad con el fundamentismo empirista y se enfrenta a posicionesepistmicas internistas que requieren que lo que hace epistmica-mente legtimo un juicio perceptual ha de estar en el espacio de lasrazones (McDowell 1994). Sin embargo, y contra el fundamentismoempirista tradicional, se sostiene que en un proceso de bsqueda deequilibrio reflexivo cualquier juicio que resulte legitimado del mododescrito puede ser revisado y eventualmente resultar revocado (cfr.Garca-Carpintero 2005 para una sucinta exposicin y defensa de laposicin aqu descrita).

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    Podra parecer ms difcil librarse de cualquier forma rechazablede internismo pues las teoras de los datos sensoriales son teoras quedefienden que aquello de lo que somos inmediatamente conscientesen la percepcin tiene un carcter subjetivo, y parece ser exactamenteesto lo que caracteriza a una posicin internista. Sin embargo, laversin de la teora de los datos sensoriales que aqu se adopta no esinternista, como vamos a ver brevemente.

    La teora de los datos sensoriales, en la versin que se acepta aqu,sostiene que los rasgos fenomnicos de la experiencia tienen ontol-gicamente un carcter doble: cada rasgo fenomnico corresponde ados propiedades, subjetiva o dependiente de la mente la una, ma-terial la otra, entendiendo por propiedad dependiente de la menteuna que no podra existir sin que sujeto alguno se apercibiera deella, y por entidad material una cuya existencia no depende de eseapercibimiento.11

    Una teora as podra rechazarse de buen comienzo si la feno-menologa de la percepcin fuera claramente incompatible con ella.Ahora bien, el rasgo ms importante de esa fenomenologa parecerhallarse en el carcter difano de la percepcin: su capacidad para,en los casos normales, ponernos en contacto inmediato con objetosy propiedades materiales de los mismos y ese rasgo no comporta ne-cesariamente una alternativa excluyente, es decir, no es incompatiblecon una teora que afirma que en casos de percepcin tenemos, res-pecto de un rasgo fenomnico, conciencia tanto de la ejemplificacinde una propiedad subjetiva como de la de una propiedad material,slo que normalmente nuestra atencin est puesta sobre todo en lasegunda. Una analoga puede ayudar aqu. Cuando omos hablar aotra persona y la entendemos, de qu somos conscientes de formainmediata, de las cosas (acaecimientos, etc.) que explica o de laspalabras que utiliza? De las dos cosas, en diversos grados segn elgrado de atencin que prestemos a una cosa o la otra en las diversassituaciones. Normalmente prestamos mayor atencin a lo que se diceo explica, como se revela en el hecho de que recordamos esto mejorque las palabras concretas que se utilizaron en la explicacin, pero loque se explica con las palabras slo nos es accesible si las palabras loson. Lo que se dice o explica se presenta entonces, podemos decir,directamente a nuestra conciencia (la conciencia auxiliar de las pala-bras no nos impedira otorgar este carcter directo a la relacin). Puesbien, este hecho, que Husserl fue el primero en sealar, fue aducidopor C.D. Broad uno de los ms destacados defensores de la teora

    11 Por lo que s, esta posibilidad se apunta por primera vez en Perkins 1983.

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    de los datos sensoriales como ejemplo de relacin no inferencial nitampoco meramente causal, precisamente para iluminar por analogala relacin entre datos sensoriales y objetos o propiedades materiales.

    Vemos pues que al menos algunos tericos de los datos sensorialessugirieron que la conciencia no inferencial de un objeto (una concien-cia, en este sentido, inmediata), una propiedad o un hecho materialpuede ser compatible con la conciencia de un dato sensorial. Es cier-to que se puede ser escptico sobre el valor ltimo de la analogaaducida, pero es difcil no admitir que sta motiva la duda de sila diafanidad de la experiencia perceptiva es en realidad incompati-ble con cierto carcter irreduciblemente subjetivo de esa experiencia.Parece pues prudente pensar que lo que un rasgo fenomnico sea,ontolgicamente hablando, no tiene por qu desprenderse meramenteni de su carcter general como tal rasgo fenomnico ni del carcterespecfico que tenga. Dicho de manera sucinta: la ontologa de losrasgos fenomnicos no se desprende de su fenomenologa. Este prin-cipio se respeta en la discusin contempornea, tambin entre quienesinsisten en el carcter difano de la percepcin, pues si se concluyeque aquello de lo que se es inmediatamente consciente son (nica-mente) objetos o propiedades materiales se aducen razones ulteriorespara ello. Esto vale tanto para la posicin disyuntivista defendidaen Snowdon 1981 y McDowell 1982, como para la intencionalista deHarman 1989, Tye 1995 o Dretske 1995.

    La teora del doble aspecto de los rasgos fenomnicos hace po-sible sostener que en un caso concreto de experiencia perceptualsiempre se ejemplifican propiedades subjetivas (al menos una pro-piedad subjetiva) y que en los casos no alucinatorios se ejemplificantambin propiedades materiales. En esto ltimo, la teora coincidecon el intencionalismo un rasgo de las apariencias ejemplifica encondiciones normales una propiedad material y puede aceptar ade-ms la versin funcional-teleolgica (defendida con fuerza en Dretske1995), sosteniendo que la funcin de una experiencia perceptual esjustamente reconocer o detectar una propiedad material, con lo quese establece una dependencia de las propiedades subjetivas respectode las materiales que habremos an de puntualizar. Segn la teora,pues, un rasgo fenomnico tiene carcter representacional. Al mismotiempo, dado que, segn la teora, un rasgo fenomnico no se agotaen su carcter representacional, la teora coincide con la posicinfenomenista defendida en Block 1995 y Chalmers 1996 (y con lasversiones cartesianas de la teora de los datos sensoriales) en quelos rasgos de las apariencias son subjetivos, es decir, una experien-cia perceptual se individualiza por las propiedades subjetivas que en

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    ella se ejemplifican. Con ello la teora rene lo que se ha aducidocomo ventajas de una y otra posicin. En particular, al no separar lofenomnico de lo representacional, la teora logra superar las seriasobjeciones que se presentan en Dennett 1988 y Akins 1993 contraesa separacin, objeciones que, en mi opinin, no han encontradorespuesta adecuada por parte de los defensores de una concepcinfenomenista de los rasgos fenomnicos.

    No es posible desarrollar aqu esta argumentacin. En todo caso,mi propsito en este trabajo no es defender la versin mencionadade la teora de los datos sensoriales,12 sino utilizarla para clarificaralgunos aspectos cruciales de la relacin entre sensacin y percepcin,para lo cual bastar esbozar sus rasgos ms relevantes en el presentecontexto.

    Ante todo, se trata de una teora externista o internista? Una teo-ra internista acerca de los datos sensoriales sostendra que cualquierade estos datos puede ser individualizado con entidades subjetivas odependientes de la mente. Sucede esto segn la teora en cuestin?Para responder a la pregunta es necesario distinguir entre un datosensorial como tipo y la ejemplificacin del mismo. Como se ha ade-lantado ya, la teora sostiene que, en efecto, cada ejemplificacinparticular de un dato sensorial puede individualizarse exclusivamentemediante entidades (propiedades) subjetivas (es lo que sucede en ca-sos de alucinaciones). Y, sin embargo, el dato sensorial consideradocomo tipo requiere propiedades materiales para su individuacin, enel sentido de que una condicin necesaria para la existencia del tipoes que el sujeto est o haya estado en relacin con tales propiedades;de modo que no es posible que todas las ejemplificaciones de undato sensorial puedan individualizarse mediante entidades subjetivas.En este sentido, la teora se caracteriza por un externismo modesto.

    De manera sucinta, los rasgos de la teora necesarios para los pre-sentes propsitos son los siguientes. La teora afirma que en todoestado perceptual (incluyendo estados en los que el sujeto est perci-biendo realmente un objeto material O, y estados en los que alucina

    12 Naturalmente, presupongo que la teora en cuestin es defendible. Parte de losargumentos importantes para una teora de la percepcin de los datos sensorialesse encuentra en Jackson 1977 y Perkins 1983. En Garca-Carpintero 2001 se pre-senta, en forma sistematizada, la versin concreta de la teora a la que me adhieroy se delinea un argumento muy atendible que defiende que la teora de los datossensoriales, en esa versin concreta, suministra el mejor anlisis filosfico disponi-ble de la percepcin. En cualquier caso, en Garca-Carpintero 2002 se argumentaconvincentemente, en mi opinin que esa versin constituye una alternativarazonable a las teoras disyuntivistas (radicales), intencionalistas y fenomenistas.

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    O est involucrada una experiencia E, la cual consiste en una rela-cin de apercibimiento (awareness) entre el sujeto y un objeto deltipo de los eventos, s-d E (el dato sensorial de E , el cual a su vezconsiste en la ejemplificacin de un complejo de propiedades fenom-nicas dispuestas de forma espacio-temporalmente estructurada desdeun punto de vista egocntrico (cfr. Garca-Carpintero 2001, p. 37).Acerca de estas propiedades fenomnicas los qualia en el sentidoontolgicamente subjetivo, la teora hace tres afirmaciones que sonde inters en el presente contexto: i) no son reducibles a propiedadesde los objetos materiales percibidos (concretamente a las propiedadesmateriales observables en los mismos); ii) ocupan puntos en espaciosque son isomorfos a espacios de propiedades materiales observables,13iii) la ejemplificacin de cada propiedad subjetiva implica la ejemplifi-cacin de una propiedad material observable homloga en su espaciocorrespondiente (o al menos de una propiedad similar a ella, es decir,cercana en el espacio cualitativo correspondiente) en algn caso po-sible de percepcin; no necesariamente en el mismo caso en el que lapropiedad fenomnica subjetiva se ejemplifica (en el sentido de iii, ladependencia de las propiedades subjetivas respecto de las materialesen la percepcin se concreta como una dependencia funcional); y iv)debido a su eficacia causal, las propiedades fenomnicas subjetivas(como tambin las propiedades observables) deben poseer alguna na-turaleza categorial especfica, adems de la que les corresponde porel hecho de ocupar sus lugares respectivos en el espacio cualitativo(Garca-Carpintero 2001, p. 29).

    Hasta aqu la parte del anlisis explicativo de la percepcin queconcierne estrictamente a los datos sensoriales, en los que, segn lapresente propuesta, consiste la fase sensorial del estado de percep-cin. sa es la parte que realmente nos atae. En el contexto deltema que nos ocupa en este trabajo, recurrir a una teora de los datossensoriales bien articulada en caso de que sta sea filosficamenteviable, claro est presenta la ventaja de superar las vaguedades queofrecen teoras como las de Searle y Smith, consideradas brevementeen la seccin anterior, las cuales recurren respectivamente a expe-

    13 Se rechaza as que predicados como es rojo se apliquen en sentido unvoco acosas materiales y a datos sensoriales (como se sostiene en Jackson 1977, pp. 7481y 103). Como se ha avanzado, la teora se basa en la idea de Perkins de los dosaspectos sensorio (sensous) y material o fsico de los rasgos fenomnicos (cfr.Perkins 1983, especialmente el captulo 8), aplicada de forma que se recoge la ideade que los parecidos en los rasgos fenomnicos se dan segn diferentes dimensiones,rasgo este ltimo que se defiende en obras clsicas como Goodman 1978 y se subrayaen Shoemaker 1975 y especialmente en Clark 1993.

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    riencias (cfr. Searle 1983, p. 46) y al ser afectado sensorialmente(sensously affected), sin explicar en qu consisten tales experienciaso ese verse sensorialmente afectado.

    4 . Datos sensoriales y modos de presentacindemostrativo-perceptuales

    Pasamos finalmente a abordar el problema cuya solucin al menosparcial constituye el objetivo central de este trabajo, el problemade la relacin entre la fase sensorial y la fase notica representadapor el contenido demostrativo de los estados perceptuales de los queaqu se trata.

    Antes de entrar de lleno en el problema, es relevante recordarque los filsofos que analizan la percepcin estn divididos en cuantoa si la percepcin de objetos es ms fundamental que la percep-cin de estados de cosas (percepcin con contenido proposicional),o bien ocurre a la inversa, o bien, por ltimo, ambas son igualmen-te fundamentales. Por fortuna, aqu no necesitaremos dilucidar estacuestin, pues la propuesta que se plantear es neutra con respecto alas tres posibilidades. En el enfoque que hemos adoptado, los objetosse presentan demostrativamente (seccin 2), tanto si constituyen elcontenido de un estado de percepcin, como si forman parte de unaproposicin que constituye propiamente el contenido del estado.

    Dicho esto, en aras de una mayor concrecin, vamos a considerarlos modos demostrativo-perceptuales de presentacin como parte delos contenidos de un juicio de percepcin. As, aceptamos que unestado perceptual del tipo considerado, cuando es exitoso, es decir,cuando verdaderamente se trata de un estado de percepcin, nos poneen una relacin inmediata (no inferencial) con un objeto material a laque calificamos de demostrativa, precisamente por su inmediatez.Hemos precisado esta intuicin en trminos de modos de presenta-cin demostrativo-perceptuales y hemos explicado sucintamente enqu consisten stos. Ahora aadimos que consideramos estos modosde presentacin como parte constituyente de juicios perceptuales alos que, precisamente por contener tales modos de presentacin, de-nominamos juicios perceptuales demostrativos.

    Ahora bien, por otro lado aceptamos que en todo estado percep-tual, incluidos, claro est, los estados a los que acabamos de aludir,est involucrada una experiencia que consiste en que un sujeto seapercibe o percata de un dato sensorial. De modo que en los estadosperceptuales que nos interesan tenemos, por una parte, los datos

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    sensoriales, y, por la otra, los modos demostrativo-perceptuales y losjuicios perceptuales de los que forman parte.

    Mi primera sugerencia es que resulta adecuado conceptualizar estasituacin utilizando la nocin de contenido. Tenemos entonces dostipos de contenido: el contenido consistente en el modo de presenta-cin y el juicio que contiene ese modo de presentacin, y el contenidoconsistente en el dato sensorial. Se trata, segn creo, de tipos funda-mentalmente diferentes de contenido.

    Como se ha podido ver, acepto aqu que los modos de presentacindemostrativo-perceptuales forman parte del contenido conceptual,con lo que sigo una tradicin reciente pero poderosa.14 En relacincon los datos sensoriales, es difcil poner en duda que constituyen untipo de contenido no conceptual, si es que a ellos les es aplicable lanocin de contenido, cuestin que vamos a examinar brevemente.

    La nocin ms clara de contenido exige que algo que tiene un de-terminado contenido incluya ciertos estados de cosas y excluya otros.En otras palabras, la nocin de contenido se vincula indisolublementecon la de contenido representacional. Segn esto, si nos atuviramosa una nocin de dato sensorial que divorciara totalmente los datossensoriales de los aspectos representacionales, sera inadecuado decirque los datos sensoriales constituyen un tipo de contenido. Pero laversin de la teora de los datos sensoriales a la que nos adherimosaqu rechaza decididamente ese divorcio. De modo que el obstculodesaparece.

    Una vez que est despejado el camino para considerar los datos sen-soriales como contenido de los estados perceptuales, hay pocas dudasde que se trata de un contenido no conceptual. Todas las versiones,tradicionales o no, de las teoras de datos sensoriales los contrastancon los juicios y con los conceptos que constituyen a stos. La raznde fondo es que los datos sensoriales no pueden proporcionar razo-nes (aunque puedan proporcionar otro tipo de legitimacin, comomencionamos en la seccin anterior), mientras que los conceptos sonprecisamente lo que constituye los (contenidos de los) juicios, queson la clase de entidad mediante la cual se ofrecen razones.

    Admitido que en un estado perceptual del tipo que nos ocupa pue-den discernirse dos tipos de contenido, su contenido no conceptualel dato sensorial del que el sujeto se percata y su contenido con-ceptual contenido demostrativo, hemos de reconocer enseguida

    14 La tradicin de considerar los modos de presentacin demostrativos y los juicioscorrespondientes como contenido conceptual procede de Evans 1982. McDowell1994 contribuy decisivamente a darle la fuerza que ha adquirido en tiempos msrecientes.

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    que estos dos contenidos no van, por decirlo as, cada uno por sucuenta. De alguna manera, el contenido del juicio que involucra unmodo de presentacin demostrativo debe corresponder al dato sen-sorial. El problema de la relacin entre sensacin y percepcin senos presenta as parcialmente como el problema de determinar estacorrespondencia entre los dos tipos de contenido.15

    Es, pues, la nocin de contenido correspondiente, limitada al casode un modo de presentacin demostrativo y un dato sensorial (ocomponentes del mismo), la que me propongo explicar aqu. Lo quepresentar en un momento es una condicin necesaria de que unmodo de presentacin demostrativo perceptual corresponda a un datosensorial (o, ms bien, a componentes del mismo); dicho de otromodo, una condicin necesaria de que un juicio perceptual que con-tenga un modo de presentacin demostrativo-perceptual correspondaparcialmente a un dato sensorial. Creo que esta condicin es la partems importante, y tambin la ms difcil, en la formulacin de unacondicin necesaria y suficiente. Considero que la parte restante esrelativamente sencilla, aunque no proseguir aqu esta cuestin.

    El problema que hemos de tratar se presenta como algo que ofrececierta dificultad. Notemos ante todo que, incluso si estamos dispues-tos a admitir que los datos sensoriales son de algn modo consti-tutivos de los modos de presentacin en juicios perceptuales, seraerrneo tomar los datos sensoriales mismos como modos de presen-tacin demostrativos. Claramente, sera insuficiente apuntar que undato sensorial particular debe proporcionar los ingredientes pordecirlo as del juicio perceptual completo con el que est asocia-do. Tampoco sera una solucin identificar el modo de presentacindemostrativo-perceptual simplemente con una especie de conglome-rado de los qualia que se ejemplifican en el dato sensorial, pues-to que, en ese caso, el modo de presentacin sera algo puramentecualitativo. Dos experiencias de objetos respectivamente diferentes,

    15 Garca-Carpintero, cuya versin de la teora de los datos sensoriales hemosadoptado, es consciente de que deja este problema abierto. En Garca-Carpintero2001, tras afirmar que, de acuerdo con esa teora de los datos sensoriales, una expe-riencia perceptual causa en condiciones normales un juicio perceptual con uncontenido correspondiente, aade lo siguiente: Al hablar de un contenido corres-pondiente, paso por alto los difciles asuntos que tienen que ver con el [ . . . ] hechode que el contenido de las experiencias perceptuales es no conceptual, mientrasque el contenido de los juicios que en ellas se basan es contenido conceptualizado(Garca-Carpintero 2001, nota 34). Hay que sealar que Garca-Carpintero acepta quelos juicios perceptuales pueden tener contenidos singulares (cfr. Garca-Carpintero2002, p. 209).

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    aunque idnticos en lo cualitativo, estaran entonces asociadas al mis-mo juicio perceptual, de manera que la posibilidad de que el propioobjeto percibido causante de dichas experiencias contribuya dealgn modo (aunque sea indirectamente) a la individuacin del con-tenido intencional del estado perceptual estara descartada de ante-mano, algo que parece ir en contra del espritu de todo el enfoque queestamos prosiguiendo con el nfasis en el elemento demostrativode la percepcin y la insistencia en que ese objeto est directamentepresente.

    Mi explicacin de la correspondencia buscada recurre, aqu tam-bin, a la nocin de atencin. Como se ver, el elemento intuitivo deesta nocin que es relevante en el presente contexto es que la atencinperceptual a un objeto implica seleccionarlo o entresacarlo desu trasfondo perceptivo, con el propsito general de obtener algunainformacin del entorno o una informacin mejor.

    Parece plausible identificar el trasfondo del cual se entresaca oselecciona de algn modo un objeto en un episodio de atencina ste con los rasgos con que se nos presenta al percibirlo. Mi pro-puesta es que cuando seleccionamos o entresacamos un objetode su trasfondo perceptual, lo hacemos en virtud de ligar esosrasgos fenomnicos. Afirmar esto exige cierta concepcin realista ysubjetivista al menos parcialmente subjetivista de estos rasgos,es decir, el tipo de concepcin que de los mismos se plantea en laversin de la teora de los datos sensoriales que hemos adoptado.

    En el marco terico que asigna un papel central a los datossensoriales puede aceptarse que los diversos rasgos se ejemplificanindependientemente.16 Pero la ejemplificacin de un rasgo ocurreen el contexto del tipo de percepcin que estamos analizando la

    16 Aqu se plantea la cuestin de si puede hablarse de la identificacin de qualiaespecficos en nuestra conciencia. Creo que los procedimientos de identificacin dequalia que se elaboran en Clark 1993 parecen inclinarnos a sostener que, efectiva-mente, se da esa identificacin. Adems, el tipo de tarea sistemtica de que se hablaen el texto parece requerir la admisin de qualia individuales. Sin embargo, no con-sidero definitivo el tipo de atomismo que se sugiere en el texto. Pienso que ademsde reconocerse que los qualia perceptuales se presentan como parte de acaecimientossensoriales complejos (los datos sensoriales), debera admitirse que tambin puedenformar parte de otras propiedades fenomnicas complejas, y quiz stas no siemprese puedan descomponer en elementos constitutivos, debido a efectos tipo Gestalt.Tambin es preciso considerar seriamente la posibilidad de propiedades fenomnicasrelacionales. Otra limitacin importante de mi anlisis es la de no tener en cuentalos aspectos dinmicos de la percepcin que, como han argumentado Evans y Camp-bell, son muy relevantes para el pensamiento demostrativo y que algunos consideranesenciales para la percepcin de objetos (cfr. Mulligan 1995, p. 197).

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    percepcin demostrativa cuando se est atendiendo a un objeto(material). En ese caso no ocurre que simplemente se ejemplifiquensimultnea o sucesivamente diversos rasgos (y, por lo tanto, se-gn la teora, subjetivamente una serie de qualia), sino que parecedarse adems algn tipo de operacin combinadora o sintetizado-ra de la mente. Podemos decir apropindonos de un trmino uti-lizado por tericos de los datos sensoriales como Moore y Jacksonque al sujeto se le presentan los rasgos fenomnicos del objeto comopertenecientes al objeto, lo que requiere lo que denominamos el li-gado de tales rasgos. Mi caracterizacin de esta nocin es la siguiente(siendo QF , QF , etc., los qualia que se ejemplifican en un estadoperceptual que presenta los rasgos fenomnicos F , F , etc.):

    Un rasgo fenomnico F pertenece a un objeto material M en unestado perceptual (demostrativo) de un sujeto S en el que steatiende a M si y slo si

    (i) un acaecimiento que involucra M causa que QF se ejempli-fique en S.

    (ii) hay otros rasgos fenomnicos F , F . . . con respecto alos que se cumple lo siguiente: 1) QF , QF se ejemplificanen S; 2) esa ejemplificacin es igualmente causada por M ; y3) en el estado perceptual de S esos rasgos se ligan con F (oalternativamente: S los liga con F).17

    En la teora de los datos sensoriales que adoptamos, ligar los rasgosfenomnicos tiene, por decirlo as, una doble dimensin. Se vincu-lan entre s las ejemplificaciones de propiedades subjetivas o qualiacausadas por el objeto correspondientes a propiedades materia-les manifiestas del mismo, una correspondencia que viene dada por lasignificacin externa de los qualia (cfr. el rasgo iii de la explicacinpresentada al final de la seccin anterior). As, en los casos de percep-cin, ligar los rasgos fenomnicos corresponde con el hecho de que laspropiedades manifiestas del objeto forman, por llamarlo as, un hazen l. Por ello, el ligado que se da al seleccionar o entresacar el objetodel trasfondo en el que se presenta tiene tanto una vertiente subjetivael vincular entre s los qualia cuya ejemplificacin es causada por

    17 Comprese con la formulacin de Jackson 1977, p. 171. Aparte de las diferenciasdebidas a las distintas versiones subyacentes de la teora de los datos sensoriales, ladiferencia principal se da en la segunda condicin de la definicin, la cual utiliza lanocin de ligado de rasgos fenomnicos.

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    el mismo, como una vertiente objetiva el vincular entre s laspropiedades del objeto que ya estn ligadas en l formando un hazde propiedades.18 En consecuencia, el apercibirse o percatarse deun dato sensorial causado por un objeto, que consiste en la ejempli-ficacin de una serie de qualia, resulta, con la atencin al mismo,en un apercibirse de las propiedades observables o manifiestas delobjeto, podramos decir, como formando una unidad.

    Puede verse cul es mi propuesta para resolver (parcialmente)el problema de la relacin entre la fase sensorial de un estadoperceptual y el modo de presentacin demostrativo. Como ya vimos,la presentacin demostrativa de un objeto se da al atender a eseobjeto. A esto aadimos ahora que la atencin al objeto es necesaria(y tambin suficiente, aunque no desarrollamos aqu este aspecto)para que tenga lugar la operacin sinttica que denominamos ligadode los rasgos fenomnicos. De ese modo, la atencin resulta ser labisagra que conecta los dos mundos, el sensorial y el propiamenteperceptual.19

    Es fcil precisar ahora una condicin necesaria de la nocin decorrespondencia entre un dato sensorial y el juicio perceptual corres-pondiente a un estado perceptual de tipo demostrativo. Sea J unjuicio perceptual vinculado a un estado perceptual del tipo relevante,o constitutivo de l (que, para simplificar, supondremos exitoso).J contiene as un modo de presentacin demostrativo-perceptual, elcual, segn la propuesta sobre estos modos de presentacin formula-da en la seccin 2, involucra esencialmente un episodio de atencinperceptual a un objeto (llamemos A* a este episodio). Sea s-d un datosensorial consistente en la ejemplificacin de los qualia QF , QF , . . .Decimos que

    (C) El dato sensorial s-d corresponde al juicio J slo si los rasgosF , F , . . . pertenecen al objeto al que se atiende en A .

    Sobre la base de la condicin de correspondencia (C), la caracteri-zacin de otras nociones que perfilan ms detalladamente el vnculoentre juicios perceptuales y datos sensoriales no ofrece dificultades.

    18 Dado que las propiedades manifiestas estn ya ligadas en el objeto, la vertienteobjetiva del ligado ha de considerarse propiamente como un reconocimiento de esaspropiedades como ligadas o formando un haz.

    19 Ntese que, de acuerdo con la presente explicacin, la relacin causal no formaparte de aquello de lo que el sujeto se apercibe en el acto de percepcin, algo quesera inadecuado requerir, segn se mencion en relacin con las propuestas deSearle y Smith.

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    As, podemos decir que los modos de presentacin constitutivos delos juicios perceptuales siempre teniendo en cuenta juicios percep-tuales del tipo mencionado anteriormente estn informados porlos datos sensoriales correspondientes a tales juicios (ntese que aquse apela implcitamente a los episodios de atencin esenciales en lacaracterizacin de la correspondencia). Los modos de presentacinperceptuales (de objetos) pueden caracterizarse entonces como losque estn informados por datos sensoriales.

    Finalmente, podemos considerar que los modos de presentacinestn constituidos por rasgos fenomnicos en el sentido que la si-guiente definicin hace explcito:

    Si 1) un sujeto S se apercibe de un dato sensorial s-d, lo queconsiste en la ejemplificacin de los qualia QF , QF , . . . , 2) elsujeto liga F , F , . . . y 3) el modo de presentacin m estinformado por s-d, entonces F , F , . . . constituyen m.

    5 . Discusin: un recurso a la ciencia cognitiva?

    El problema que, desde una perspectiva husserliana amplia, se plan-te en la seccin 1 sobre cmo caracterizar la relacin entre las fasessensorial y notica o conceptual de la percepcin tiene, comohemos visto, visos de solucin apelando a las nociones de atenciny ligado. Mi propuesta, sin embargo, no es la nica que recurre aesas nociones. En Campbell 1997 y 2002 se recurre a ellas, por loque a primera vista podra parecer que mi propuesta es muy cercanao coincidente con la de Campbell. En realidad, y a pesar de quela ma ha sido parcialmente inspirada por el estudio de la suya, laspropuestas estn filosficamente muy alejadas, como paso a explicarbrevemente.

    Lo esencial para sealar las diferencias es concentrarnos en lostrminos de la relacin. Para Campbell, uno de esos trminos es loque l llama contenido imaginstico (imagistic content) y el otroun modo de presentacin que se obtiene por el ligado (binding) delos ingredientes o elementos constituyentes de ese contenido ima-ginstico. Sin embargo, tanto la nocin de contenido imaginstico deque habla Campbell como la nocin de ligado a la que recurre suexplicacin son nociones de teoras empricas de la atencin selectivade la ciencia cognitiva (Campbell seala especialmente el trabajo so-bre atencin selectiva de Anne Treisman y colaboradores; en relacincon la primera nocin; cfr. entre otros, Treisman 1986, 1988 y Treis-man y Gormican 1988.) Ciertamente, Campbell no hace de ningn

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    modo una aplicacin rutinaria de esas teoras, sino que hay diversosaspectos originales en su propuesta, como el nfasis en el papel quedesempean los elementos a los que se aplica la operacin de ligado,a los que se agrupa bajo una terminologa sugerente (contenidoimaginstico).

    En cualquier caso, el objetivo de Campbell es vincular directa-mente las nociones de una teora filosfica del contenido mental connociones y resultados de teoras empricas. Concretamente, Campbellsupone, de acuerdo con su interpretacin de tales teoras, que laatencin hace que mecanismos que operan en el sujeto seleccionenlas porciones adecuadas del contenido imaginstico de la percepcinproporcionando as la conciencia plena del objeto percibido. Su pro-puesta es entonces que las condiciones de identidad de los modos depresentacin demostrativos a los que Campbell se refiere frecuente-mente como sentidos (demostrativos) o tambin como demostra-tivos perceptuales e incluso simplemente como demostrativosestn determinadas por los procesos que se dan en los sujetos (al ope-rar los mecanismos mencionados) cuando atienden perceptualmentea un objeto. A tales procesos se refiere Campbell como mtodosde seleccin (de las porciones pertinentes de los contenidos imagi-nsticos), y postula especficamente que a diferente contenido imagi-nstico o diferente mtodo de seleccin le corresponde un modo depresentacin distinto, y que el mismo mtodo de seleccin operandosobre el mismo contenido imaginstico determina el mismo modo depresentacin (cfr. Campbell 1997, pp. 6061; 2002, pp. 8890).

    La impresin inmediata frente a la propuesta de Campbell es que,por decirlo as, est completamente fuera de lugar, pues, por un lado,al recurrir a la nocin de modo de presentacin o sentido, pareceracomo si su asunto fuera especificar el contenido de la experienciaperceptual sirvindose de nociones en la tradicin fregeana quela describen en el nivel personal (dicho en la conocida terminologaintroducida por Dennett), mientras que los contenidos imaginsticoso los mtodos de seleccin a los que recurre para especificar esossentidos (o sus condiciones de identidad), si se dan, ocurren en el ni-vel subpersonal, pues se trata de entidades o procesos caracterizablescompletamente en trminos de procesamiento de la informacin.

    Campbell es, desde luego, plenamente consciente de que su posi-cin implica un salto del nivel personal al nivel subpersonal. Peroen Campbell 1998 ofrece un interesante aunque algo intrincadoargumento que mostrara que, en el caso presente y otros similares,tal salto es legtimo.

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    Campbell se apoya especficamente en el caso de las conectivas. Elmodo de presentacin o sentido de una conectiva est esencialmentevinculado a hallar y justificar las implicaciones de proposiciones queinvolucran esa conectiva. Quien capta, pues, el sentido de esa conec-tiva est captando, afirma Campbell, el objeto de procedimientos (asaber, los procedimientos utilizados al hallar y justificar tales implica-ciones) de los cuales no tiene conciencia (es decir, est captando paraqu son tales procedimientos). Si no se captara el sentido de la conec-tiva, se podran seguir tales procedimientos, pero no se entendera suobjeto y con ello no se tendra ninguna comprensin de por qu estjustificada su intervencin. Esto es lo que, segn Campbell, apoyala tesis de que la nocin de modo de presentacin surge cuandotratamos de explicar la correccin de procedimientos determinadospara extraer las consecuencias de ciertas proposiciones o (como en elcaso de los modos de presentacin demostrativos) para verificarlas.

    Sobre esta base general, Campbell defiende su apelacin a pro-cedimientos subpersonales en el caso de los modos de presentacindemostrativo-perceptuales. Su supuesto es, claro est, que los pro-cedimientos relevantes son aqu los procedimientos subpersonalescon los que operan los mecanismos de atencin selectiva (diversosmtodos de seleccin de determinados contenidos imaginsticos).Aplica entonces la lnea argumental anterior a estos procedimientos:

    [la] atencin consciente al objeto no causa meramente [el] uso de estosprocedimientos de procesamiento de informacin. Es tambin lo quejustifica [el] uso de estos procedimientos. Define el objeto de estosprocedimientos, cul es la finalidad de la computacin. Y eso es captarel sentido del demostrativo. Si no hubiera conciencia del objeto, sepodran dar esos procedimientos; pero no se captara (grasp) su objeto[ . . . ]. La respuesta [al tipo de objecin que se mencion] es que lo queel sujeto capta define el objeto de esos procedimientos subpersonales[ . . . ] la comprensin (grasp) que [un sujeto] tiene del demostrativoque est usando define el objeto de los procedimientos subpersonalesque subyacen a su uso del demostrativo, incluso aunque el [sujeto] nopueda decir cules son esos procedimientos subpersonales. (Campbell1998, pp. 202203)

    Admitamos por mor del argumento que las consideraciones deCampbell apoyan la tesis de que captar el sentido de una conectivaes necesario para captar el objeto de ciertos procedimientos (en elsentido del fin al que sirven), o que captar un modo de presentacinde un objeto material es necesario para captar el objeto de tales

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    otros procedimientos de procesamiento de la informacin (igualmen-te en el sentido del fin al que sirven). Ello servira a los objetivosargumentativos de Campbell si a la necesidad unimos la suficiencia.Habra entonces, por decirlo as, una correspondencia uno a unoentre casos de captar o comprender mnimamente el sentido de unaconectiva y casos de captar o comprender el objeto de los procedi-mientos relevantes, e igualmente la habra entre casos de captar unmodo demostrativo-perceptual de presentacin de un objeto y casosde captar o comprender mnimamente el objeto de los procedimientoscorrespondientes. Y sta es justamente la posicin a favor de la cualCampbell pretenda argumentar.

    Como se ha visto, el argumento de Campbell se basa en la tesisde que captar un sentido o modo de presentacin es lo que causay justifica un determinado conjunto de procedimientos, especfica-mente relacionados con tal modo de presentacin. En el caso delmodo de presentacin o sentido de una conectiva que Campbelltrata como paradigmtico tales procedimientos son los utilizadospara justificar y hallar las implicaciones de proposiciones que invo-lucran la conectiva en cuestin (loc. cit.); en el caso de un modo depresentacin demostrativo-perceptual los procedimientos relevantesson los mtodos de seleccin de las porciones correspondientes decontenido imaginstico. Su argumento a favor de la tesis se da,como hemos plateado, para el caso presuntamente paradigmtico delas conectivas. Pero como el desarrollo de ese argumento deja claro,los procedimientos relacionados con el sentido de las conectivas (porejemplo, para el caso de la conjuncin, derivar B de A y B) sonprocedimientos de los cuales el sujeto es consciente o al menos puedeserlo si se le induce a reflexin. Puede admitirse que, en efecto, lajustificacin de este tipo de procedimientos est relacionada constitu-tivamente con la nocin de modo de presentacin. De manera que latesis que sirve de base a su argumento podra considerarse justificadasi nos referimos al caso de las conectivas o a un caso en el que sedan ese tipo de procedimientos.

    Sin embargo, los procedimientos a los que Campbell quiere apli-car su tesis son procedimientos de los que, segn el propio Campbelladmite, el sujeto no tiene idea alguna (the subject has no inkling).Por consiguiente el uso del trmino procedimiento por parte deCampbell es equvoco y esta equivocidad induce la equivocidad enel uso del trmino justificacin que utiliza en su argumento. Estetrmino, en efecto, se utiliza en el sentido de justificacin racional enla parte de la tesis que constituye la base de su argumento, la parteque podemos considerar justificada, es decir, cuando la tesis se refiere

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    al caso de las conectivas, mientras que el hecho de que nuestro siste-ma perceptual recurra a los procedimientos que Campbell mencionaestara justificado o podra ser considerado correcto, si acaso, en unsentido muy distinto al de la justificacin racional; es ms bien la fia-bilidad de los procedimientos en cuestin lo que estara en juego, demodo que, en la conclusin, el trmino justificacin forzosamentehabra de interpretarse contra las intenciones de Campbell enun sentido, podramos decir, puramente fiabilista.

    En conclusin, el intento de Campbell de vincular directamente lasnociones de una teora filosfica del contenido mental con nocionesde teoras empricas fracasa.20 Por lo tanto, no podemos aceptarlas respuestas que, segn la propuesta de Campbell, se dara a laspreguntas 2 y 3 formuladas en la seccin 2.

    Es crucial observar que en la propuesta presentada en la seccinanterior no se recurre a nociones de las ciencias cognitivas o lasneurociencias. Puede haber razones para pensar que existen procesosen que nuestro sistema cognitivo liga o combina propiedades dis-criminadas en nuestros sistemas sensoriales sin que el sujeto tengala ms mnima conciencia de ello. Tales propiedades los rasgos( features) a los que apelan teoras de la ciencia cognitiva como lade Treisman pueden incluso estar relacionadas con las rasgos feno-mnicos de que se habla de forma generalizada en las descripcionesfilosficas de la percepcin y tambin con los qualia que postulanalgunas de las teoras filosficas (como la presentada en la seccin 3),pero en cualquier caso responden a sistemas de individuacin dife-rentes: se individan funcionalmente de acuerdo con las directricesde una teora cientfica (cfr. Treisman 1988, 1993). En los trminosde la til distincin a la que hemos recurrido ya: mientras que losrasgos fenomnicos y los qualia son, por supuesto, cosas o propieda-des que se postulan en la descripcin o explicacin de la percepcinen el nivel personal, los rasgos a los que se apela en las teoras de laciencia cognitiva son entidades que conocemos a travs de una teoraemprica y el que esos rasgos se combinen o liguen es algo que ocurreen el nivel subpersonal, completamente inaccesible a la introspecciny la reflexin filosfica.

    Creo que una nocin de ligado de rasgos fenomnicos puede hacer-se cuando menos plausible en la reflexin filosfica.21 En todo caso,

    20 En general, pienso que pretender este tipo de vnculos directos es errneo. EnFernndez Prat 2008 se dilucidan los vnculos entre explicaciones filosficas y teorasempricas en el caso de la atencin.

    21 Especficamente, sospecho que tal nocin es parte constitutiva de nuestros

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    no es la primera vez que se postulan operaciones mentales sintticassobre una base puramente filosfica. Podemos recordar al respectola sntesis de la imaginacin a la que apel Kant.22 En comparacin,lo que aqu se postula parece ms modesto: una capacidad de ac-cin muy especficamente delimitada. Y, desde luego, no se pretendepostularla sobre la base de algn tipo de filosofa trascendental.

    Ciertamente, la propuesta presentada en la seccin 4 necesita msclarificacin y defensa, presumiblemente en el contexto de una dis-cusin sobre las condiciones de posesin de conceptos demostrativo-perceptuales y de conceptos fenomnicos, y tambin, por otra parte,de la cuestin de la relacin entre nociones basadas en la psicologade sentido comn informada filosficamente y nociones de las cien-cias cognitivas o la neurociencia. En todo caso, lo dicho aqu sobrela congruencia de los datos sensoriales con el modo de presentacindemostrativo-perceptual parece abrir una nueva perspectiva en el es-clarecimiento de las relaciones entre el contenido no conceptual y elcontenido conceptual de la percepcin.23

    conceptos de rasgos fenomnicos, al menos de los rasgos discernibles en la percepcin(o, como mnimo, en ltimo trmino, de los de la percepcin visual). Es decir, poseerel concepto de tales rasgos requerira, si estoy en lo cierto, no slo ser consciente deque los mismos se agrupan en espacios (el espacio de las sensaciones de color, porejemplo), sino tambin reconocer que pueden aparecer como ligados, pertenecientesa un solo objeto. Esta nocin implcita de algn modo en nuestros conceptos derasgos fenomnicos no pertenece a las ciencias empricas, no ha sido extrada de ellas,aunque pueda estar relacionada con la nocin que aparece en algunas de ellas.

    22 Segn la propuesta presentada, con el ligado se efecta el paso al contenidoconceptual ya que el perceptor tiene entonces un modo de presentacin demostrativadel objeto y ste se considera como un tipo de contenido conceptual (cfr. nota 15).Es con ello la sntesis el resultado de la aplicacin de un concepto, como en ladoctrina kantiana? Lo nico que puede decirse aqu es que, como en Kant, la sntesisest vinculada a la posesin de un concepto, en este caso el modo de presentacindemostrativo. Ahora bien, para determinar si es adecuado considerar este vnculoespecficamente como un caso de aplicacin, primero habra de determinarse conmayor precisin el carcter de un modo demostrativo. Se habran de definir lascondiciones de posesin de tal concepto, una cuestin objeto de reciente debateque en mi opinin permanece abierta (cfr. Kelly 2001, pp. 403409 y Speaks 2005,pp. 380382). A tal fin debera diferenciarse con precisin entre modos demostrativo-perceptuales de objetos, y modos demostrativo-perceptuales de propiedades. Quizentonces podra plantearse, con respecto a los primeros, la cuestin de la relacincon un esquema en el sentido kantiano de un objeto sensible. Desde luego, noes posible desarrollar aqu ninguna de estas cuestiones ulteriores.

    23 La investigacin correspondiente a este artculo ha recibido financiacin delproyecto de investigacin HUM200507539C0202. Agradezco a Daniel Quesadasus mltiples sugerencias y a dos rbitros annimos sus muy tiles observacionesque han conducido a lo que creo que son grandes mejoras en el artculo.

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