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  • LOS POEMAS DEL BARRIOPOEMAS DISPERSOS ySIETE POEMAS DE ORO

    Miguel Paz Bonells

  • LOS POEMAS DEL BARRIOPOEMAS DISPERSOS ySIETE POEMAS DE OROMiguel Paz Bonells, Maracaibo, 1976-2011

    Se permite la reproduccin total o parcial de este libro, su incorporacin a un siste-ma informtico, su transmisin en cualquier forma o por cualquier medio, sea ste electrnico, mecnico, por fotocopia, por grabacin u otros mtodos.

    del diseo de la portada, Alberto Bonells Miguel Paz Bonells, 2014 de las ilustraciones y fotografas manipuladas digitalmente, Alberto Bonells

    Ediciones Digirealism, 2014 www.digirealism.com Primera edicin en libro electrnico (epub): diciembre de 2014 ISBN: 978-91-982288-0-9 (epub)

    Conversin a libro electrnico: Alberto Bonells Made in Sweden

    Miguel Paz Bonells

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  • POEMAS DISPERSOS

    A MANERA DE PRLOGO

    Este Prlogo fue escrito por el Profesor Jess H. Casado, para un trabajo que el autor public sobre Csar Vallejo, en un peridico de Ciudad Ojeda, en 1990 Lo hemos adoptado, en honor a su memoria, para que le sirva, tambin, de prlogo a estos versos

    Cuando se me solicit una opinin leal y desinteresada sobre la monografa de Csar Vallejo, procedente de una conferencia dictada por Miguel Paz Bonells en el Centro Zu-liano de la Cultura en Maracaibo, se aposent en mi mente el lugar comn de utilizar un proemio comodn y simplista, de los que con tan excesiva frecuencia vemos asomar a las pginas iniciales de opsculos, tesis, folletos y/o similares, an a la obra de slidas firmas consagradas a la literatura.

    De manera que, ms por compromiso conmigo mismo que respondiendo a una profun-da investigacin acerca de la sustanciosa conferencia sobre el espritu y la obra de Csar Vallejo, me dispuse a merodear los escarceos crtico-poticos del entusiasta amigo.

    Coquetear por los vericuetos metafsicos del autor de Los Heraldos Negros no re-sulta un proyecto verdaderamente fcil. En prolfica analoga con el poco ha fallecido Jorge Luis Borges y el inolvidable cuentista charra Horacio Quiroga, Csar Vallejo pro-fundiza, como ninguno, la sociologa metafsica del enjambre multidimensional de una Amrica Meridional, hispanizada por los colonos reales, convulsionada por los testafer-ros de sus liberadores y vctima impenitente de los bucaneros de las teoras econmicas de nuestros tiempos, allende los mares. Esta profunda radicalizacin del pensamiento de Vallejo -nuestro calvario popular y sin dioses -dice Neruda- que, a pesar de una slida cimentacin autobiogrfica sobre el mapa de la Amrica humana, inficionada por los abusos de sus propios dirigentes y cipayos, permanece sin abordar los cabos salvador-es que lderes literarios como el peruano, han arrimado en cada poca a las espaciosas orillas del subcontinente sureo, destinados a suprimir el crtico vaivn en que subyacen

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  • sus caminos, sus puertos y sus destinos.Miguel Paz es un adulto-joven profesional, ducho en electrnica, mecnica y sistemas, cuya labor literaria en variados aspectos del arte de escribir le han abierto importantes espacios en diarios tan acreditados como El Nacional o El Universal, en el que nos cupo el placer de saborear un extraordinario reportaje sobre las pginas esotricas de la Operacin Caballo de Troya de J. J. Bentez.

    Agradable sorpresa result el tratamiento analtico con que envolvi la presentacin de Csar Vallejo, y una produccin tan estricta y fundamental como la del heredero de Daro. Las arideces inherentes a la exposicin del concepto potico vallejiano, enlaza-das a la espinosa vivencia de su doctrina social, por medio de esa contemporaneidad de dificultades y reservas que envenenaron (y envenenan) el doloroso devenir de esta Amrica permanente y arrinconada, las transforma Miguel Paz en claridad, concisin y pedagoga a fuerza del discurso lgico y atinado de cada idea, de cada trnsito y de cada verdad... es decir, a fuerza de arte.

    En mi muy particular criterio, ah reside el valor y la consistencia de esta monografa. Haberse atrevido a enfrentar el raciocinio de la vida y obra de Csar Vallejo constitua no poco de audacia; el modo racional y prstino con que lo instrumenta subraya el xi-to de esa misma audacia, convertida ya en fruto sazonado y misin literaria cumplida, en razn de haber rechazado la facilidad de un autor ms prctico y somero como el Gabo Garca Mrquez o el portentoso sincretismo literario de Jorge Luis Borges, ambos equidistantes del peruano en su amoldada produccin contempornea y ambos mucho menos comprometidos en la ontologa social y humana que l.

    Por eso el entusiasmo hacia el amigo literariamente desconocido. Por eso la revelacin agridulce por su capacidad de desentraar a un poeta tan exigente. Csar Vallejo ah estaba: en la hornacina que la literatura ofrece a sus ms finos cultores y practicantes. Y ah seguir, con cierta tendencia a no ser debidamente conocido... Se necesitaba una voluntad de recordar y una decisin analtica de explicar: Miguel Paz consagr ambas a un hombre que merece ser menos olvidado en su patria continental.

    Prof. Jess H. Casado. Ciudad Ojeda, Dic. 1990

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    QUISQUEYA DESPUS DE LA SANGRE

    Pequeez grande la tuya, Quisqueya!Pequeez de isla y no de espritu,Pues resististe junto al marAsombrada por el valor de tu puebloA pesar de tus hijos aptridasYa habas vencido antes de lucharEnfrentndote a la prepotencia del vecino arteroPresentido por BolvarY desafiado por tus hombres, por tus mujeres,Por tus nios,Por tus rbolesTe golpearon fuerte en el rostro,Pero vendrn das mejores, porque todo dolor es finitoY algn da te reivindicar un viento moreno,Procedente del Sur,Que cristalizar tu sueo de esperanza.

    Santo Domingo, 13 de abril de 1967A un ao de la invasin estadounidense

  • DICES QUE AMAS

    Dices que amas las floresY las cortas!Dices que amas los pjarosY los encierras en jaulas!Dices que amas la TierraY la contaminas!Dices que amas los rbolesY les desgajas los pulmones!:CUANDO DICES QUE AMASME DA MIEDO!

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  • PALABRAS A UN PINTOR HERMANO

    Con la melena anarquizada como las cosas de la casaEn medio de lienzos y reflexiones metafsicasIntuyes que la vida no puede reducirseA esa rutina que asfixia los sentidos;Junto a la soledad, hermana de tu almaQue se busca a s misma,Te empeas en callar...Pintor amigo de las casitas de coloresQue ya desaparecen entre los rascacielos:Insiste, te lo ruego, en tu amoroso empeoPor encontrar lo eterno.El otro da hall tu titulo de Ingeniero CivilPerdido entre papeles tan intilesComo las letras gticas que componan tu nombre.Prefieres el pincel y los animalitos de maderaA continuar llenando la ciudad de cementoQue mata el olor a humedadCuando el cielo deja caer la lluvia.Como un pjaro herido por la contaminacinInterrogas a Cristo cada daSobre el destino de la Tierra...Ebrio de mstica, conscienteDe la trampa del tiempo:Tu silencio es como un grito al revsQue el ruido de las mquinas ahogaIncesantemente en tu pecho.Cuando las notas de VivaldiMezcladas con el olor a sndalo se escapanPor las rendijas del encierro donde meditasY transmutas la energa que, finalmente,Poblar el lienzo de colores,Presiento que el espritu no ha muerto...Lo trgico radica en que, de todos modos,El cido del odio an corroe los pechosDe millones de hombres.

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  • D E V A S T A C I O N

    Traigo un viento de brisas iracundasY desrticas playas desoladasPor millares de soles implacables:Traigo el dolor del mundo en mis entraas!Quiero la Tierra, hermana de mi angustiaSin rboles ni hiervas que la cubranPara vengar los sismos traicionerosY al mar, acorralado por los siglos,Sin ros que le fluyan,Ni nubes que le besen en las nochesPara vengar los nufragos del tiempo.

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  • CON LA TARDE

    Si una vez llorasPorque falta una estrellaO porque no coincide la luna llenaCon tu esperanzaO porque ya no te habla el daO el corazn se niegaLlover duro sobre mi techoY sabr de tus lgrimas...Ya sabes el caminoY tambin que el tiempo es finito.Ensame a no ser como la mujer de LotPorque el ro y todo sigue.Llvate lo que quieras, y si lo deseasTe doy mi alma entera con sus viejos cantosY sus sueos. Amiga, con la tardeHaz que se vaya este deseo intilDe volver.Bebe de mi cntaro si tienes sed,Si tienes hambre come de mi pan-dijo un poeta-Todo te doy, amiga,Menos aquel recuerdo.

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  • CONTRAINSPIRACIN

    Los barcos surgan de las aguasPero no haba cielo ni tierra:Eran como islas del tiempoAzules como el mismo marDifusos como el viento:Slo sus contornos los delatabanSi no haba tierra cmo eran islas?Si no haba cielo cmo flotaba el viento?Si eran azules cmo podan ser barcos?Remedos de navosVeleros errabundosAnclados en la nada!

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  • A ELLA

    Esa noche supe que nuestras vidasYa estaban hermanadasEn la angustia y la risa compartidasDe acometer el mundoDeshice tus recuerdosPara buscar las causasY comenc de ceroHablndote de amor.Un nio flotaba sobre tiY tres nias hermosasQue fueron dos al fin:Luz de esperanzaPasaron varios vientos:Uno amargo como ro de ajenjoOtro tierno como ro de lunaY muchos frescos siguen:Tras la lluviaUn rostro venerable nos atisba

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  • FALUYA, LA INMORTAL

    2600 aos despus de ZaratustraTe alcanz la barbarie:Las botas de la soldadescaSucias de sangre y mierdaPisotean tus nios.En nombre del Imperio;Bush y BlairBrunsfield y la AnacondaHicieron de tiLa Guernica de Amrica,Porque se creen AmricaComo si no existiera el Sur,Ni Venezuela.Generacin Perversa:El Rey de babiloniaComo lo reza el cdigoMancillar tu vida.Sociedad inmadura!Pasas por encima de las viudas,Aterrorizas en nombre del terror.Todos te cabronean Bush:Pero t, Faluya, vencersY en ti los pueblos!

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  • LOS POEMAS DEL BARRIOA David Bonells y a mis hermanos

    Cuando muri nuestro hermano Vctor nos reencontramos con David, un primo, en