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  • LECTURAS EN LA EDUCACION

    Flix Etxeberra

    Gabriel Janer Manila

    M. Carmen Pereira

    Gonzalo Vzquez

  • 2

    LECTURAS EN LA EDUCACION

    Introduccin

    En este texto que ponemos a tu disposicin, amigo lector, te ofrecemos una serie

    de reflexiones, estudios y experiencias, sobre algunas maneras que hay de abordar la

    lectura y la educacin.

    En un primer lugar, en el captulo titulado Lectura y educacin: aspectos

    cognitivos, analizamos los aspectos ms cognitivos de la lectura y su relacin con

    algunos referentes prximos a ella, tales como el habla, la escritura, la alfabetizacin y

    tambin nos acercamos a otros campos relacionados con la cognicin y la emocin. No

    olvidamos, como era de suponer, todo lo relacionado con la competencia lectora, los

    hbitos lectores o la evaluacin lectora. La lectura en viejos y nuevos soportes tiene

    tambin su hueco en este primer captulo, en el que ofrecemos tambin un breve catlogo

    de propuestas para fomentar la lectura.

    Termina esta primera parte con una llamada a la importancia de la lectura y,

    especialmente, a la lectura de la literatura como fuente educativa, de desarrollo de

    facultades variadas y de valores educativos. Es una invitacin para aprovechar la

    utilizacin didctica de la literatura como recurso de primera magnitud en los procesos

    educativos.

    Esta ltima idea la desarrollamos en la segunda parte, Literatura y educacin en

    valores: una propuesta pedaggica universitaria, en la que mostramos un balance de

    una experiencia universitaria en la que se impulsa el uso de la literatura como fuente de la

    educacin en valores. Esta experiencia tiene como objetivo el combinar la comprensin y

    desarrollo de las estrategias adecuadas para la educacin en valores con el fomento de la

    lectura a travs de la literatura. En este captulo se ofrece con detalle aspectos

    metodolgicos y estratgicos para abordar este propsito.

    Los testimonios recogidos de los estudiantes que han participado en este proyecto

    educativo permiten constatar lo acertado del modelo empleado en el aula y la influencia

  • 3

    beneficiosa que ejerce sobre la creatividad del alumnado, sobre la mejora en la docencia

    y la tutora, as como sobre el desarrollo de la interaccin comunicativa y emocional de

    los participantes. Adems, ofrece al lector un listado de ttulos sugerentes para estimular

    el trabajo de la literatura orientativa vinculada a la educacin en valores.

    En la tercera y ltima parte, Contar historias, conjugar la vida en imperfecto.

    Tiempo verbal y creacin del espacio literario, damos otro paso adelante para invitar al

    lector a imaginar y generar relatos propios y ajenos y para ello mostramos una nueva

    experiencia, en este caso vinculada directamente con la creacin literaria. Invitamos a

    desarrollar estrategias para introducir al receptor el receptor oral o el lector- en la

    historia, mediante un pacto con la irrealidad, aprovechando el atractivo que tienen las

    primeras lneas, la primera frase, de la narracin. Esta narracin puede referirse a un

    mito, viejo o nuevo, una cancin antigua, un cuento, una antigua leyenda, un rumor, una

    leyenda urbana o cualquiera de los materiales que configuran el espacio de la literatura

    oral, que redescubrimos al leer como un recuerdo de las voces que un da fueron contadas

    o cantadas.

    Cuando empezamos un cuento antiguo con la frmula rase una vez estamos

    introducindonos en un mundo lleno de promesas, de apertura de puertas y de la

    imaginacin, porque el imperfecto es el tiempo de los cuentos: un tiempo fuera del

    tiempo. A partir de ah, la fuerza del relato consiste en hacer vivir los personajes, en

    describir una situaciones, en comunicar emociones, en mostrar mucho ms que

    demostrar.

    En ocasiones, la magia de las narraciones orales y escritas nos permiten descubrir

    la dimensin universal de algunos cuentos, puesto que muchos relatos tienen su

    equivalente en distintas culturas y en diferentes pocas, porque lo que se cuenta en ellos

    es la historia de todos nosotros, de nuestras emociones, de nuestros deseos y nuestras

    aspiraciones.

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    LECTURA Y EDUCACION: ASPECTOS COGNITIVOS

    Flix Etxeberra. EHU Gonzalo Vzquez Gmez UCM

    La lectura como problema

    Hablar, escribir, leer. La cuestin de la lectura debe inscribirse dentro de la

    pregunta, ms amplia, por el habla, la escritura y la lectura. Las tres se integran en la

    competencia comunicativa. Ahora bien, a diferencia del lenguaje como capacidad

    natural, la lectura es una competencia aprendida: a leer no se aprende naturalmente,

    sino que requiere una costosa y compleja intervencin artificial de la comunidad,

    ordinariamente en la escuela1.

    La historia de la lectura, y de la escolar en concreto, prueba que la preocupacin

    por su extensin popular es ulterior a alguna otra alfabetizacin bsica, por ejemplo a la

    del clculo cuyo sentido y funcin (contar, cambiar, comprar y vender, medir) es

    inmediatamente til y manifiesto. El hombre, como Humanidad, seguramente ha

    aprendido a contar mucho antes que a leer. Ciertas formas elementales del clculo han

    estado ms ligadas a la supervivencia individual (sin perjuicio de la existencia de

    prcticas ms elaboradas y de orientacin tambin colectiva, como la del clculo de las

    estaciones y las posiciones de los astros), mientras que las de la lectura, como las del

    habla misma, tienen, o al menos tenan, un sentido y una proyeccin mnsica de ndole

    colectiva. Por otra parte, la antropologa cultural comparada nos muestra que el uso de la

    lectura como forma de comunicacin y de aseguramiento de pervivencia de la propia

    comunidad, de sus smbolos y contenidos culturales, no es absolutamente universal, que

    en todo caso es diacrnicamente reciente.

    La relacin entre lectura y habla se nos presenta de manera paradjica. Por una

    parte, el uso de la lengua como habla, ya sea oralmente o por escrito (en sentido recogido

    en el DRAE), aparece como un acto individual; pero, por otra, habla deviene del latn

    1 Cfr. Pugh, K. R., Sandak, C., Frost, S. J., Moore, D. L., and Mencl, W. E. (2006) Neurobiological investigations of skilled and impaired reading, pp. 64 y ss. en Neuman, S. B., and Dickinson, D. K. (eds.) Handbook of Early Literacy Research. N. York: Guilford Press.

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    fabla en el sentido de texto, de construccin y transmisin tradicional y colectiva o

    comunitaria archivada y recuperada con una intencin didctica y moralizante (por ej.: en

    los cuentos morales, en la mitologa, en la literatura infantil). La lectura podr, pues, ser

    individual, pero su sentido ltimo es de ndole supraindividual, comunitaria. Ni siquiera

    en los casos de la lectura autodidacta (como se muestra en las obras de Avicena y

    Abentofail o de Llull) queda suprimida la clusula de la apelacin a lo colectivo y, en

    ltima instancia, a lo universal y a los universales. La lectura autodidacta es,

    inicialmente, una lectura ensimismada, para s, pero en su origen exige relacin de

    alteridad, relacin que tambin se observa en su finalidad comunicativa.

    La lectura tiene, por otra parte, un cierto sentido dialgico y, por as decirlo,

    pblico. Aunque se puede desarrollar una pericia para llegar a leer, a descifrar, un gran

    nmero de signos y palabras por minuto (ms all de 1000 palabras por minuto en

    lenguas romances o en lengua inglesa), sin embargo, la variable velocidad no est

    directamente correlacionada con la funcin de la comprensin, si sta no es meramente

    lxica, sino del significado profundo del texto que se est leyendo. De la misma forma

    que el escritor dialoga con su lector, ste lo hace con el autor del texto. Lectura y

    escritura son sendas formas de construccin dialgica. Pero, como en todo dilogo con el

    otro, subyace implcito un dilogo consigo mismo; en el proceso de lectura la

    comprensin no se produce respecto de lo que se dice en el texto, sino tambin acerca

    de lo que se pretende decir en l de forma tal que el lector contrasta la representacin

    mental que se genera con la lectura con sus representaciones mentales previas al mismo

    tiempo que intenta reconstruir la representacin mental y la intencin con la del autor que

    ha producido el texto2.

    Existen distintos niveles de anlisis en la lectura y en los procesos lectores; desde

    un nivel ms sencillo, superficial, elemental y manifiesto, a otro de ndole ms compleja

    y de difcil esclarecimiento. Inicialmente, el proceso de leer y la pregunta por la

    localizacin del lugar donde se aloja la capacidad de la lectura se relacionan con los

    movimientos oculares en el registro de la informacin y en su consiguiente transporte

    2 OCDE-PISA (2004) Marcos tericos de PISA 2003: la medida de los conocimientos y destrezas en matemticas, lectura, ciencias y resolucin de problemas. Madrid: INECSE, p. 106.

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    desde la retina a las reas corticales en las que comienza el procesamiento lxico3.

    Gracias a tcnicas de tratamiento de imgenes cada vez ms sofisticadas (PET, MRI,

    FMRI, MEG) se pueden analizar los mecanismos de lectura en nios y adultos lectores,

    tanto inexpertos como expertos, as como con sujetos dislxicos; tambin se cuenta con

    los resultados de ha