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  • ADVERTENCIA:

    ESTE LIBRO NO TE SALVAR LA VIDA

    Existe actualmente una prspera industria del malestar y del descon-tento. Dicha industria est formada por empresas que te instan a com-prar ciertos productos que describen ese malestar y predican contra ese descontento; en verdad, sin embargo, se lucran con tus miserias. De este modo, la economa del intercambio busca espacios incluso para sus enemigos: al perpetuar tanto la industria como el descontento mismo mientras intentamos, cada uno a su manera, mitigarlo peno-samente la noria sigue girando vendiendo cada vez ms mercancas. Como en todos los dems aspectos de nuestras vidas, nuestros deseos para intentar cambiar algo son dirigidos hacia el consumo: y nuestro potencial y nuestras habilidades quedan desplazadas, proyectadas en los productos revolucionarios que adquirimos.

    Este libro podra formar parte de ese proceso. Por mucho que deseemos utilizar nuestro producto para vender revolucin, puede ocurrir que slo estemos utilizando la revolucin para vender nuestro producto. Ni siquiera nuestras mejores intenciones pueden protegernos de ese riesgo. Pero nos embarcamos en este proyecto por-que pensamos que, adems de otras actividades no tan alegremente consentidas, vala la pena darle una ltima oportunidad a ese viejo experimento: queramos comprobar si se puede crear un producto que ofrezca ms de lo que vale. Para que este libro tenga la ms mnima oportunidad de alcanzar tan improbable objetivo, nadie debiera adentrarse en l de modo pasivo: con su sola lectura no funcionar. Se debe considerar como una sim-ple herramienta, nada ms. Este libro no te salvar la vida; eso, colega, es cosa tuya. Una vez dicho esto, ALL VAMOS!!

  • Primera edicin: Mayo 2011

    Ttulo: Das de amor, noches de guerra

    Traduccin:

    Ilustracin de portada y maquetacin: Calavera

    Edita: SOROLLhttp://distrisoroll.blogspot.com/distrisoroll@gmail.com

    Texto original: Days of War, Nights of Love , Crimethinc SA

    El contenido de esta obra puede ser distribuido y copiado libremente, siempre y cuando su uso no sea comercial.

  • Dias de amor,Noches de guerra

  • NDICE:

    A de Anarqua .........................................9 B de Burguesa .........................................37 C de Capitalismo y de Cultura ..................49 D de Domesticacin y Muerte ..................87 F de Furiosa Libertad ...............................101 G de Gnero ............................................107 H de Historia, Hipocresa e Higiene ..........111 I de Identidad, Ideologa e Imagen ...........133 L de Lujurioso Amor ...............................151 M de Medios y de Mito .............................161 P de Plagio, Poltica y Produccin .............175 S de Sexo y Espacio ..................................195 T de Tecnologa y Robo ............................213 T de Trabajo .............................................233 Qu es Crimental SA? ..............................240 Eplogo : Luchando en el Nuevo Terreno.......241 Qu ha cambiado desde el S.XX

    Bibliografa ...............................................265

  • Ade Anarqua

  • NI DIOSNI AMOBREVE INTRODUCCION A LA IDEA DE PENSAR

    POR UNX MISMX

    Los dioses muerendos veces;

    una vez en la tierra,y otra en el cielo.

  • Sin Dios

    En cierta ocasin, hojeando un libro de psicologa in-fantil, di con un captulo sobre la rebelda adolescente. Apunta-ba que en la primera fase de rebelda contra los padres, la joven poda intentar diferenciarse de sus progenitores acusndolos de no vivir segn sus propios valores. Por ejemplo, si le enseaban que la amabilidad y el respeto son importantes, les podra acu-sar de que no eran especialmente respetuosos ni compasivos con ella. En este caso, la nia todava no habra definido ni su identidad ni su escala de valores y aceptara las ideas y la escala de valores que sus padres le legaran, siendo ella incapaz de afirmar su identidad en esa situacin. Ms adelante, sin embar-go, cuando empezara a interrogarse sobre esas creencias y esa moral presentadas ante ella como pura verdad, sera el momen-to en que podra dar sus primeros pasos en su desarrollo como persona individual y libre.

    Muchos de los que nos llamamos revolucionarios y radicales mostramos indicios evidentes de ser incapaces de su-perar esa primera etapa de rebelin. Criticamos las acciones de la mayora y los efectos de esa sociedad sobre individuos y ani-males, rebatimos la ignorancia y la crueldad del sistema, pero raramente nos paramos a pensar sobre la naturaleza de lo que damos en llamar como moral. Podra ser que esa moral,

    11 A de Anarqua

  • Das de amor, noches de guerra 12

    por la que nos creemos capaces de juzgar sus actos, fuera algo que pudiramos criticar en su esencia? Cuando argimos que la explotacin animal es algo moralmente perverso, a qu nos referimos exactamente? No ser que quizs estemos aceptan-do su escala de valores para atacarles con esos mismos valores en vez de crear estndares morales propios?

    Tal vez t ahora me refutes murmurando a qu te refieres con lo de crear estndares morales propios? Las cosas son moralmente correc-tas o no lo son. La moral no es algo que se pueda inventar de la nada, no es una cuestin de meras opiniones. En ese momento, estaras aceptando uno de los principios bsicos de la sociedad en la que creciste: que el bien y el mal no son valoraciones persona-les sino leyes fundamentales universales. Esa idea, herencia de la difunta cristiandad, late en el centro de nuestra civilizacin. Si uno ha de cuestionar el sistema establecido, primero se ha de preguntar:

    De dnde viene la idea de Ley Moral?

    Hace no mucho tiempo, casi todo el mundo crea en la exis-tencia de Dios. Ese Dios ordenaba el mundo, y tena poder absoluto sobre todo lo que ocurra en l; l mismo haba dictado las leyes que todo ser humano deba obedecer. Si no lo hacan, sufriran los ms te-rribles castigos. Evidentemente, casi todo el mundo obedeca esas leyes, resultando el miedo a los eternos sufrimientos ms potente que el deseo por lo prohibido. Dado que todos vivan segn las mismas leyes, era fcil ponerse de acuerdo sobre lo que era la moral: era la escala de valores decretada en las leyes de Dios. As el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto era decidido por autoridad divina, autoridad aceptada mayoritariamente por puro miedo. Un da, la gente empez a darse cuenta de que, al fin y al cabo, Dios no exista. Era difcil encontrar pruebas irrefutables que de-mostraran su existencia y algunos repararon en la incongruencia de poner toda su fe en algo irracional. Dios, ms o menos, desapareci del mundo y ya nadie pareca temerle, ni a l ni a sus castigos. Pero ocurri algo extrao. Aunque toda esta gente tuvo el va-

  • 13 A de Anarqua

    lor para poner en duda la existencia de Dios e incluso para negarlo ante los que todava crean en l, nadie osaba refutar la moral adscrita a Sus leyes. Tal vez ni siquiera se les haba ocurrido; todo el mundo haba sido educado segn las mismas creencias morales y haban acabado por determinar lo que era correcto de lo que no de la misma manera, as que finalmente parecan asumir lo que era bueno y lo que era malo por mucho que Dios ya no existiera para alentar esa distincin. O quizs la gente estaba tan acostumbrada a vivir segn esas leyes que te man siquiera llegar a plantearse si esas leyes se haban desvanecido tal como lo haba hecho Dios. La humanidad quedaba, por tanto, en una extraa situa-cin: por ms que ya no exista una autoridad para decretar lo que era el bien de lo que era el mal, todava se aceptaba que ciertas cosas eran buenas o malas por naturaleza. Aunque se haba extinguido la creencia en la divinidad, todava se crea en un cdigo universal de conducta que todo el mundo deba respetar. Por mucho que ya no creyeran en Dios, no tenan el valor suficiente para dejar de obedecer a Sus mandatos; haban abolido la idea de un legislador divino pero no la divinidad de Su cdigo tico. Esta sumisin incuestionable a las leyes de un amo celestial ya difunto representa una larga pesadilla de la que la raza humana parece que empieza a despertar.

    Dios est muerto, y su ley moral tambin.

    Sin Dios, no existe ya ningn criterio objetivo median-te el cual dilucidar el bien del mal. Comprender este hecho fue muy problemtico para los filsofos durante dcadas, si bien sus descubrimientos parecen no haberse difundido precisa-mente. A mucha gente le cuesta creer que se pueda fundar una moral universal distinta a las leyes de Dios: que se pueda fun-dar, por ejemplo, segn lo que es bueno para la gente, o para la sociedad, o segn lo que cada cual considere necesario. De cualquier modo, es difcil discernir la explicacin por la cual estos criterios necesariamente constituyen la ley moral univer-sal. Por lo general, los argumentos en pos de la existencia de una ley moral son ms emocionales que racionales: Pero de verdad no crees que la violacin es algo incorrecto?, se preguntan los

  • Das de amor, noches de guerra 14

    moralistas, como si una opinin compartida fuera prueba in-contestable de la verdad universal. No crees que la gente necesita creer en algo que est por encima de ellos?, se preguntan, como si la necesidad de creer en algo lo convirtiera en verdad. A veces, incluso acuden a la amenaza: qu ocurrira si todo el mundo decidiera que no existe ni el bien ni el mal? No acabaramos por ma-tarnos los unos a otros?

    El verdadero problema con la idea de una moral uni-versal es que rea reafirma la existencia de algo de lo que es imposible saber nada. A aquellos que creen en el bien y en el mal, les gustara hacernos creer a los dems que las verdades morales existen: que hay cosas en este mundo que son moral-mente verdaderas del mismo modo que podemos afirmar que el cielo es azul. Se exaltan afirmando que